Archivo para esta ‘Vida mortal de Jesús’ categoría

El cómo y el por qué

Miércoles, Julio 9th, 2008

Para tener alguna medida de reconocimiento y gratitud por lo que Jesús realizó a nuestro favor, debemos recordar estas verdades vitales:

Jesús vino a la tierra para hacer la voluntad de nuestro Padre.

Él vino con el previo conocimiento de que Él soportaría la carga de los pecados de todos nosotros.

Él sabía que sería levantado en la cruz.

Él nació para ser el Salvador y Redentor de toda la humanidad.

Él fue capaz de llevar a cabo su misión porque Él era el Hijo de Dios y Él poseía el poder de Dios.

Él estaba dispuesto a cumplir su misión porque Él nos ama.

Ningún mortal tuvo el poder o la capacidad de redimir a todos los demás mortales de su condición de perdidos y caídos, ni nadie perdería voluntariamente su vida y por tanto, llevaría a cabo una resurrección universal por todos los demás mortales.

Sólo Jesucristo estuvo dispuesto y fue capaz de cumplir tal acto redentor de amor.

Es posible que nunca entendamos o comprendamos en la mortalidad cómo Él realizó lo que hizo, pero no debemos dejar de entender por qué Él hizo lo que hizo.

Todo lo que Él hizo fue motivado por Su desinteresado e infinito amor por nosotros. . .

Como fue tan característico de toda Su experiencia mortal, el Salvador se sometió a la voluntad de nuestro Padre, cogió el amargo cáliz y bebió.

Sufrió los dolores de todos los hombres en Getsemaní para que ellos no tengan que sufrir si se arrepienten.

Se sometió a Sí mismo a la humillación e insultos de Sus enemigos sin queja ni represalias.

Y, por último, Él soportó la flagelación y brutal vergüenza de la cruz. Sólo entonces Él voluntariamente se sometió a la muerte. En Sus palabras:

Nadie me la [mi vida] quita, sino que yo de mí mismo la pongo. Tengo poder para ponerla, tengo poder para volverla a tomar. Este mandamiento recibí de mi Padre. (Juan 10:18).

Ezra Taft Benson, El cómo y el por qué, El Regalo de la Expiación, Deseret Book, 2004, pág. 23-24.

Una mesa sacramental vacía

Miércoles, Julio 9th, 2008

Un domingo por la mañana nuestro hijo adolescente se levantó con otros dos presbíteros para administrar el sacramento, como lo habían hecho antes en muchas ocasiones. Retiraron el mantel blanco, pero para su consternación no había pan. Uno de ellos se dirigió a la sala de preparación con la esperanza de encontrar algunos panes. No había ninguno. Por último, nuestro preocupado hijo se dirigió al obispo y compartió su preocupación con él. El sabio obispo entonces se puso de pie, explicó la situación a la congregación y preguntó: “¿Cómo sería si la mesa sacramental estuviera vacía porque no hubo Expiación?”. A menudo he pensado en eso - ¿Cómo sería si no hubiera pan porque no hubo crucifixión, si no hubiera agua porque no hubo derramamiento de sangre? Si no hubiese ocurrido la Expiación, ¿cuáles serían las consecuencias para nosotros? Por supuesto, la pregunta ahora es discutible, pero sí pone en perspectiva nuestra total dependencia en el Señor. El preguntar y responder a esta pregunta sólo aumenta nuestra conciencia y agradecimiento por el Salvador. Lo que podría haber sido, incluso para los justos, si no hubiese ocurrido un sacrificio expiatorio, conmueve lo más profundo de la emoción humana. (más…)

Pagar la deuda

Miércoles, Julio 9th, 2008

Después de la caída de Adán…no existía ningún medio por el cual el hombre pudiese salir del sepulcro excepto mediante la muerte del Divino. Se había transgredido una ley grande y eterna y, en efecto, se requería la muerte de un Dios para redimir la ley quebrantada y dar paso a la salvación del hombre y la salvación del mundo….

Me gusta mirar esto desde un punto de vista práctico o de una manera en la que podamos comprender claramente… Si usted hubiese perdido la casa donde nació, el antiguo hogar de la familia y muy apreciado por usted, debido a que se encontró en un momento insensato y en excesiva confianza hipotecó su casa, con el pensamiento de que fácilmente podría recuperarla ¿No se sentiría muy angustiado y triste cuando finalmente se diera cuenta de que no puede recuperarla, que la hipoteca tiene que ser ejecutada y que perderá su casa? (más…)

¿Qué contribuciones únicas sobre Jesús se hallan en el Evangelio de Lucas?

Miércoles, Julio 9th, 2008

Lucas es el Evangelio más largo de los cuatro y casi la mitad del material en Lucas es único en su Evangelio, brindando información adicional sobre Jesús.

El Evangelio de Lucas es la primera mitad de un trabajo de dos partes (Lucas - Hechos). El Evangelio informa al lector lo que dijo e hizo Jesús y Hechos revela lo que Jesús hizo a través del Espíritu Santo después de Su ascensión -una historia continua que debía leerse junta.

Lucas contiene una amplia descripción de nacimiento, destacando la historia de Elizabeth y María (Lucas 1) y es el único Evangelio que registra la historia de Jesús yendo a Jerusalén cuando tenía doce años (Lucas 2:41-50). Al igual que Mateo, el Evangelio de Lucas ofrece una discusión detallada de la tentación en el desierto (Lucas 4:1-13). Además, Lucas brinda más parábolas que los otros Evangelios, entre ellas algunas de las historias más memorables de Jesús, como el Buen Samaritano y el Hijo Pródigo (Lucas 10:30-37; 15:11-32). (más…)

¿Por qué Jesús invitó a la gente a “venir a mí”?

Miércoles, Julio 9th, 2008

Mateo registra la ahora famosa frase de Jesús, “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar”. (Mateo 11:28). Contrastando a los maestros judíos de ese tiempo, Jesús invita a la gente a venir a Él, no a la Ley. Nunca ningún maestro antes ni ninguno después invitaron a Israel a venir a ellos; en cambio invitaban a la gente a la Ley en sí o a las enseñanzas de la sabiduría que incluían la Ley. Esta sorprendente invitación mostró una vez más que Jesús estuvo aparte y por encima de todos los maestros de la Ley, y que se mantuvo por encima de la Ley y de toda sabiduría.

La invitación de Jesús a “venir a mí” estaba seguida de promesas a los que escuchaban su llamado, incluyendo una paradoja tan a menudo encontrada en las enseñanzas de Jesús -mi yugo es fácil, y ligera mi carga (Véase Mateo 11:30). Una vez más, Jesús mismo se contrasta con otros maestros religiosos de la época que “atan una carga pesada” a sus discípulos (Mateo 23:4).

Al final, la promesa más importante de Jesús fue que aquellos que vinieran a él encontrarían “descanso” (Mateo 11:28). Es importante observar que Jesús no dice que el trabajo acabará, como muestra el capítulo anterior, hay suficiente trabajo (Véase Mateo 10). En lugar de ello, Jesús promete que los temores, desafíos, esperanzas frustradas y problemas de la vida se reducen cuando uno aprende a ser manso y humilde de corazón. El aprender de Jesús finalmente, aporta un descanso único a su interior, siendo más bien una paz que sobrepasa todo entendimiento (Mateo 11:29).

¿Por qué Dios abandonó a Jesús en la cruz?

Miércoles, Julio 9th, 2008

Mateo y Marcos, los únicos Evangelios que registran este incidente en detalle, señalan que Jesús se sintió abandonado por Dios sin explicar el por qué (véase Mateo 26: 46; Marcos 15:34).

Posteriormente, los comentaristas empezaron a explorar lo imponderable; sugiriendo una variedad de explicaciones del por qué Jesús, inocente y libre de culpa, experimentó la separación absoluta del Padre en este horrible momento.

Algunos estudiosos y teólogos sugieren que el Padre no podía soportar ser testigo de la muerte de su amado Hijo; y por lo tanto, se apartó en el momento del sufrimiento final de Jesús. Otros plantean que el Padre tenía que irse, una orden divina, para que Jesús pueda cumplir la expiación completamente solo. Finalmente, algunos postulan que Jesús estaba absolutamente abandonado por Dios al igual que todos los pecadores pues Jesús sufrió y murió en nuestro lugar (Véase Gálatas 3:13; 1 Pedro 2:24).

La pregunta del por qué el Padre abandonó a Jesús, cuando padecía una muerte terrible en la cruz, es digna de una reflexión profunda. El caso claramente, independientemente de lo que aún no podemos responder, es que el Padre es perfecto en cada atributo -y no permitiría un momento de abandono si no hubiera sido por trabajar en su propósito invariable: el bien eterno de Su hijo y de todos sus hijos, incluso cada uno de nosotros.

¿El sepulcro de Jesús estaba vacío?

Miércoles, Julio 9th, 2008

Los cuatro Evangelios son coherentes al narrar que algunos de los discípulos de Jesús encontraron su sepulcro vacío el primer día de la semana (véase Mateo 28:6; Marcos 16:6; Lucas 24:3; y Juan 20:1-2).

Ninguna persona durante el primer o segundo siglo sugirió que Jesús no haya sido enterrado en un sepulcro después de su muerte por crucifixión. Tal argumento en contra ha surgido en los últimos años entre algunos estudiosos selectos que cuestionan la fiabilidad histórica de las narraciones del Evangelio.

Durante el primer y segundo siglo, la controversia relacionada con el sepulcro vacío se centró en cómo se quedó vacío, no si Jesús fue sepultado o no. Como Mateo relata, “Y reunidos con los ancianos, y habido consejo, dieron mucho dinero a los soldados,
diciendo: Decid vosotros: Sus discípulos vinieron de noche, y lo hurtaron, estando nosotros dormidos…Y ellos, tomando el dinero, hicieron como se les había instruido. Este dicho se ha divulgado entre los judíos hasta el día de hoy” (Mateo 28:12-15). (más…)

¿Son los judíos responsables de la muerte de Jesús?

Miércoles, Julio 9th, 2008

No, Jesús fue crucificado. La crucifixión era un castigo romano, no un castigo judío. Además, no se debe olvidar que Jesús era judío. Su madre y sus discípulos fueron todos judíos. Ellos, por supuesto, no fueron responsables de la muerte de Jesús. Muchísimos judíos que vivían fuera de Galilea y Judea nunca conocieron o escucharon de Jesús. Obviamente, ellos no fueron responsables de la ejecución de Jesús, de la cual no supieron ni escucharon nada durante su vida. La mayoría de los judíos del primer siglo desconocían totalmente su vida y ministerio y, por tanto, no tuvieron nada que ver con su muerte; por consiguiente, no fueron responsables de las acciones de unas cuantas personas (Judas, quien lo entregó a los oficiales que lo arrestaron; los oficiales que lo entregaron al sumo sacerdote judío; Caifás, quien lo entregó al gobernador romano, y Pilato, quien lo entregó a la escuadra de ejecución romana). Por supuesto, lo judíos que vivieron antes del primer siglo y los que vivieron después del primer siglo no tuvieron nada que ver con los trágicos acontecimientos de ese fatídico viernes hace tanto tiempo atrás en Jerusalén. (más…)

¿Por qué Jesús dejó Nazaret?

Miércoles, Junio 4th, 2008

Los Evangelios proporcionan algunos posibles indicios del por qué Jesús dejó la ciudad de su juventud cuando empezó su ministerio.

Jesús fue asociado con Nazaret durante todo su ministerio. Incluso al final, Pilato puso sobre su cruz un título que decía “Jesús Nazareno, Rey de los Judíos” (Juan 19:19; cursiva agregada). Jesús estuvo relacionado con Nazaret en algún momento. José y María (la madre de Jesús) se mudaron a Nazaret, una pequeña ciudad en Galilea, poco tiempo después del nacimiento de Jesús en Belén en Judea (Mateo 2:19-23) donde aparentemente vivió hasta que apareció en el Río Jordán para ser bautizado por Juan el Bautista. (más…)

¿Por qué Jesús asombraba a las personas?

Miércoles, Junio 4th, 2008

El Evangelio a menudo describe la reacción de las personas hacia Jesús como “admiradas” o “asombradas” (Marcos 1:22,27). Normalmente, las personas no hubiesen sido capaces de distinguir a Jesús de otro hombre judío del primer siglo basándose simplemente en su apariencia física al inicio de su ministerio. Esta reacción inicial hacia Jesús no fue, por lo tanto, basada en su aspecto. Solo tiempo después, las personas empezaron a reconocerlo y distinguirlo de otros ya que su fama se extendía por toda la tierra.

Marcos resalta dos acontecimientos al inicio de su narración y relata la razón por la cual las personas reaccionaban con asombro, como lo hacían con frecuencia, cuando se encontraban con el Hijo del Hombre y escuchaban sus palabras. Cuando Jesús enseñó en la sinagoga en Capernaum por primera vez, Marcos señala, las personas “se admiraban de su doctrina: porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas (Marcos 1:22; cursiva agregada). (más…)