mormon-church“¿Qué sucede cuando morimos?” Esta es una de las preguntas más acuciantes de la vida que la gente de todo el mundo enfrenta a diario. La mayor parte del tiempo, no pensamos en ello. Gente que no conocemos muere, la gente lejana y ajena a nuestras propias vidas. Entonces, cuando alguien a quien amamos y por quien nos preocupamos se enfrenta a la muerte o de repente es alejada de nosotros, o que nosotros mismos enfrentamos a la muerte, esta pregunta se asoma más grande que nunca. A veces, la incertidumbre de lo que se avecina puede ser abrumadora o incluso paralizante. La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, en ocasiones inadvertidamente conocida como la “Iglesia mormona”, ofrece una explicación de lo que sucede cuando morimos que trae paz, esperanza y consuelo  a la familia y amigos.

El espíritu y el cuerpo

Los Santos de los Últimos Días, también llamados mormones, creen que el cuerpo y el espíritu son dos cosas separadas. Nuestros cuerpos son como un guante, objetos que no pueden moverse, tocar o sentir a menos que haya una mano en ellos. Nuestros espíritus son como la mano, el ser viviente que da vida al guante. Cuando salimos al frío, nos ponemos guantes y movemos nuestras manos dentro de ellas. Cuando nos sacamos los guantes de las manos, nuestras manos no han dejado de existir. Simplemente ya no estamos usando los guantes, y los guantes ya no sienten ni se mueven.

Nuestros espíritus y los cuerpos son como las manos y los guantes. Al igual que nuestras manos existían antes de ponernos los guantes, así existían nuestros espíritus antes de que naciéramos. Cuando nacimos, nuestros espíritus entraron en nuestros cuerpos. Entonces nuestros cuerpos estaban vivos, y podían tocar y sentir y experimentar todo lo que la vida tiene para ofrecer, al igual que nuestras manos cuando tenemos los guantes puestos. Cuando morimos, nuestros espíritus vuelven al cielo, dejando el cuerpo en la tierra, como cuando nos quitamos los guantes y los dejamos atrás. Nuestro cuerpo no puede tocar, sentir o moverse entonces, porque no hay un espíritu dentro de ellos, como los guantes inanimados que yacen en el armario. Esta es la muerte física: cuando el espíritu sale del cuerpo. Pero sólo porque nuestro espíritu ha dejado nuestro cuerpo no significa que nuestro espíritu ha dejado de existir.

La Resurrección

Los mormones creen que cuando una persona muere, su espíritu va a un lugar llamado Paraíso, un lugar como el cielo donde los espíritus aprenden y enseñan el evangelio de Jesucristo. Aquí, los espíritus esperan el día en que se reunirán con sus cuerpos, un evento llamado resurrección. Los mormones creen que todos los que han vivido en la tierra serán resucitados, nuestros espíritus y cuerpos serán reunidos. No importa cuán “justa” o “malvada” haya sido una persona, todos seremos resucitados a pesar de nuestras acciones y creencias de la tierra. Cuando resucitemos, nuestros cuerpos serán perfectos. No vamos a enfermarnos, o a tener otros problemas físicos. Nuestros cuerpos se restauran a su estado perfecto.

Hay esperanza

La muerte es muy difícil de sobrellevar, incluso cuando sabemos que nuestros espíritus sobreviven. La persona a la que amamos tanto, quizás una abuela, un padre, o un mejor amigo, ya no está con nosotros. No podemos verlos y hablar con ellos todos los días. Cuando nos graduemos de la universidad, nos casemos o tengamos hijos, no van a estar físicamente allí para compartir nuestra alegría. Incluso si el difunto estaba muy enfermo, o viejo, o listo para morir, hacer frente a su muerte sigue siendo muy difícil para los familiares y amigos.

Sin embargo, hay esperanza, porque sabemos que sus espíritus siguen vivos. Sabemos que algún día serán resucitados, y podremos volver a verlos. Ellos no sufren, son felices en el Paraíso, y con los espíritus de otros miembros de la familia que también han muerto. La muerte es parte del plan de nuestro Padre Celestial para cada uno de nosotros. Al igual que el nacimiento es el camino para nosotros venir a este mundo, la muerte es el camino para salir de él.

Boyd K. Packer, apóstol y líder de La Iglesia de Jesucristo, dice que “la muerte y la felicidad no son compañeros cercanos en la mortalidad, pero en el sentido eterno, son esenciales el uno al otro. La muerte es un mecanismo de rescate”, el medio por el que dejamos esta vida y continuamos en nuestro viaje de regreso a casa para estar con Dios, nuestro Padre Celestial (Funerales-Un tiempo de Reverencia, octubre de 1988). Hay esperanza porque sabemos que nuestros seres queridos viven, y que vamos a verlos de nuevo.

Recursos Adicionales:

¿Qué creen los mormones?

Este artículo fue escrito por:

Meganmegan .
Nací y crecí en Utah, mayormente en la pequeña ciudad de Hurricane. Ahora estoy estudiando Inglés en la Universidad Brigham Young-Idaho en Rexburg, Idaho, y planeo graduarme con una licenciatura en julio. Estudiar en la Universidad Brigham Young-Idaho ha sido una gran experiencia, y me ha encantado aprender acerca de la gran bibliografía, mejorar mis habilidades de escritura, y sobre todo conocer a mucha gente nueva. Me encanta la música, especialmente tocarla, y toco el órgano y el piano. También estoy muy interesada en el lenguaje de señas americano y la cultura que lo rodea. He sido miembro de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días toda mi vida, y me encanta el patrimonio que tengo y el evangelio con el que he crecido.