The Transfiguration Of Christ mormonLa expiación de Jesucristo es uno de los mejores regalos que se nos ha podido dar. El papel de Jesús en nuestras vidas es “llevar a cabo la inmortalidad y la vida eterna del hombre”. A través de la expiación, Jesucristo nos da una manera de arrepentirnos de nuestros pecados y volver a vivir con nuestro Padre Celestial en perfecto estado. A través de la expiación, el hombre puede encontrar la esperanza y la paz pues sabemos que cualquier dolor que sentimos ha sido sentido por nuestro Redentor y Salvador Jesucristo. Un testimonio de la expiación es una de las creencias mormonas.

El diccionario de inglés American Heritage define expiación como “enmienda o reparación hecha por un daño o equivocación”. Jesucristo era un hombre perfecto. Él estaba completamente libre de pecado. Sin embargo, fue crucificado. Él hizo enmiendas por nuestros daños y nuestras equivocaciones. Él pagó el precio por nuestros pecados. Fue literalmente una ofrenda a Dios por nosotros. La expiación de Jesucristo era parte del plan de Dios para el mundo, o el plan de salvación al que hacen referencia los mormones. Los mormones creen que Jesús se ofreció voluntariamente a ser el salvador del mundo en la pre-existencia.

Adán y Eva fueron enviados a la tierra y vivían en un estado de inocencia y perfección. Cuando Adán y Eva vivían en la tierra, la expiación no era necesaria porque no existía el pecado. Cuando Eva comió del fruto, el mundo se convirtió en un lugar imperfecto, lleno de pecado. Nos convertimos en sujetos al dolor, la enfermedad y la muerte. Para que nosotros pudiéramos tener la redención y la vida eterna, se requería una expiación infinita. El Padre Celestial se dio cuenta de que las personas son imperfectas y que van a cometer errores. Necesitamos ayuda en la tierra. No hay manera de que el hombre pueda regresar al Reino de Dios por su propia cuenta. Y no podemos ser perfectos por nosotros mismos. La intervención divina es necesaria. Sin la resurrección de Cristo, nosotros hubiéramos muerto en nuestros pecados y hubiéramos sido objetos de la misma suerte de Satanás.

La expiación esencialmente equilibra la justicia y la misericordia para lograr la salvación de la humanidad. Si pudiéramos arrepentirnos en cualquier momento o por cualquier cosa, sin sentir vergüenza o remordimiento, el sistema sería demasiado misericordioso. Si fuéramos castigados por cada mala acción, el sistema sería demasiado grave si tiene en cuenta únicamente la justicia. La expiación las equilibra perfectamente. A veces me pregunto si era necesario que Jesucristo padeciese una muerte tan terriblemente horrorosa. Se necesitaba que la sangre sea derramada por un hombre. Su sacrificio es lo que le da el significado a la expiación. Jesucristo pagó por Adán y Eva y por cada individuo.

Los mormones creen que no es solo a través de la expiación que nos podemos salvar. El tercer artículo de fe, de acuerdo con las creencias mormonas, dice: “Creemos que por la Expiación de Cristo, todo el género humano puede salvarse, mediante la obediencia a las leyes y ordenanzas del Evangelio”. La fe en Jesucristo no es suficiente. Es un comienzo. La fe en Jesucristo debe probarse a través de acciones y hechos. No es por la gracia de Jesús que nos podemos salvar. Para poder salvarnos, debemos entrar en un contrato con el Señor y hacer ciertos compromisos. Jesucristo dio Su vida para salvarnos. A la vez, Él espera que tengamos fe en Su nombre, nos arrepintamos, nos bauticemos y demos testimonio de Él a lo largo de nuestra vida. Tenemos mucho trabajo a fin de regresar al cielo. Por el contrario, ninguna cantidad de buenas obras pueden compensar el hecho de no tener un testimonio o la confianza en el Señor Jesucristo y Su expiación. La gracia y las obras son igualmente importantes.

El Señor es misericordioso con aquellos que no recibirán Su mensaje en esta vida. Después de la muerte, los que no escucharon Su mensaje en la tierra tendrán la oportunidad de escucharlo y aceptarlo o rechazarlo. Aquellos que lo aceptan vivirán con Él para siempre en el Reino de Dios.