Crucifixion-Jesus-Christ-mormonMillones de páginas se han escrito sobre la misión de Jesús.  En esta sección vamos a utilizar las palabras de muchos apóstoles y profetas que testificaron de Él y de Su misión.

Dos grandes misiones (por J. Reuben Clark,Jr., Behold the Lamb of God – He aquí el Cordero de Dios, p.3).

“Ahora, el Salvador, cuando pienso en Él, era tanto Creador como Redentor, en lo que a nosotros nos concierne.  La obra de la redención no se nos ha dado en mayor detalle de lo que se nos ha dado a conocer la Caída.  Me pregunto seriamente si podríamos entender la Caída o la Expiación, si nuestro Padre Celestial hubiese tenido a bien tratar de explicarnos los detalles, ya que no lo ha hecho.  Sabemos los grandes hechos.

Ahora en lo que a redención, la obra redentora del Salvador, se refiere, Él era el único responsable de eso.  Él hizo toda la obra de la redención.  Nosotros aparentemente, por lo que sabemos, no participamos en absoluto en él.

Pero la obra de redención fue un poco más allá de lo que conocemos como la Expiación.  A menudo me he maravillado ante la obra que el Salvador tuvo que hacer cuando vino aquí, y me parece que lo puedo describir la siguiente manera:

En primer lugar era su deber el hacer el sacrificio expiatorio.  Nadie, excepto él mismo podía hacer esto, hasta donde sabemos.

Pero Él tenía otras cosas que hacer, la mayoría de las cuales podía haber sido hecha por otra persona debidamente autorizada y facultada para ello por nuestro Padre Celestial.  Dirijo su atención a uno o dos de ellos.

Usted recordará que Adán estaba ofreciendo sacrificios al Señor, y el ángel vino y le preguntó por qué lo hacía, y le dijo que no sabía, excepto que el Señor le había mandado.  Entonces el ángel le dijo que el sacrificio que Adán estaba haciendo era simbólico del gran sacrificio que iba a ser realizado por el Unigénito en su debido tiempo.  Desde entonces hasta que vino el Salvador, el servicio religioso practicado en el pueblo de nuestro Padre Celestial fue en buena parte un ritual, y su base era el sacrificio de animales, aun cuando frutos de la tierra.

La venida del Salvador terminó con el sacrificio.  Él así lo ha declarado.  Su venida fue realmente el final de la adoración ritualista que el pueblo de Dios había seguido hasta ese momento.  El sacrificio de un corazón quebrantado.