Por Karen Trifiletti

Los miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos días están compartiendo su testimonio del Salvador, su amor por Él, su conocimiento de Su Expiación, Crucifixión y Resurrección en línea en esta Pascua en una ola de medios sociales sin precedentes.

jesus-christ-he-is-risen mormonLos testimonios se publican en mormon.org, un sitio creado para compartir las creencias mormonas con amigos de todas las creencias. Les invitamos a dar una mirada y compartir y ampliar los testimonios que ven y leerlos con aquellos a quienes aman y aquellos de sus más amplias redes sociales, que el Salvador pueda ser honrado, glorificado y recordado en una manera especial en esta y todas las épocas.

La iniciativa en Internet, auspiciada por el sitio web Mormon.org, estará vigente el viernes, sábado y domingo, del 6 al 8 de abril de 2012. Los comentarios del Departamento Misional de la Iglesia explicaron que esta será una oportunidad única para que los mormones compartan su testimonio personal de Jesucristo con las personas de otras creencias.

Lea más acerca de la campaña en LDS.org.

Comparto mi propio testimonio aquí:

Continúo llegando a conocer a Cristo de formas que atesoro más que nada en esta vida aparte de mi propia familia y amigos. He llegado a conocer Su gracia––Su poder capacitador––que se aplica a todo lo que hago. Él es mi Salvador y pagó por mis pecados y sintió toda dolencia o afección como si fuera Suya. Me siento tan cerca de Él como me siento con el mejor amigo que jamás podría tener. Conversa conmigo a través de Su palabra, y cuando yo oro y escucho, me arrepiento, y crezco. Él marca mi camino. Él tiene un millón de maneras de deleitarme. Él va delante de mí. Él abre mis ojos a cosas que nunca vería por mí misma. Él colorea mi mundo, él me cambia. Él es mi tutor, Él envía ángeles para ministrarme. Encuentra cosas que he perdido. Él me abraza y Se revela a mí continuamente. Él me desafía, Él me alienta, Él me corrige. Él me da la sabiduría y la esperanza. Él me da señas. Él intercede por mí. Continuamente extiende Su alcance hacia mí, y extiende mi alcance de Él, mi comprensión de Su Expiación. Él ha derramado curación y bálsamo en momentos en que, de lo contrario, pude haber sido aplastada por la traición. Cuando me quedé sola en los convenios de mi matrimonio, Él llenó y llena el vacío. A través de Él y con Él, no tengo que hacerlo sola. Cuando mis hijos han estado, en cierto sentido, espiritualmente huérfanos, Él ha sido su Padre, Él lo ha compensado. Sé que Él vive y me conoce. Él sabe cuando me detengo en la calzada, cuando estoy sentada en mi cama, cuando estoy tratando de ordenar lo mejor de lo mejor para hacer en Su reino, cuando lucho por superar cosas, cuando quisiera ser mejor, a medida que me esfuerzo por la excelencia, cuando ruego por mis hijos, cuando Lo busco.

Y otra vez testifico que el Salvador vive. ¡Él ha resucitado! La muerte es sólo una puerta a la vida eterna, para los que le siguen. Testifico Él quiere ser encontrado. Doy testimonio de que todas las cosas dan testimonio de Él. Les envío mi amor de Jesucristo y mi gozo en mi relación con Él. Su Evangelio ha sido restaurado en nuestros días, y Su poder del sacerdocio está en la tierra, lo que significa que usted y yo tenemos acceso a Su presencia una vez más––en esta vida o en la próxima. Él vendrá otra vez. Sé que es verdad y doy testimonio de estas verdades en el nombre de Jesucristo.