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Jesucristo-mormon-250x250Como si fuese un día de prueba de paternidad de ADN, las personas podrían estar buscando una verificación, prueba positiva de que Jesucristo es el Hijo de Dios. Ellos pueden tratar de encontrar alguna razón tangible por la fe en Jesucristo que está en ellos (véase 1 Pedro 3:15). Sin pruebas, las personas pueden estar luchando contra la lógica, o el conocimiento acerca de Jesucristo que no se base en la fe. ¿Cómo se puede saber si Jesús es realmente el Hijo de Dios? ¿Cómo es posible que Él sea un Dios?

“¿Qué pensáis del Cristo? ¿De quién es hijo?”

Jesús mismo preguntó a sus discípulos: “¿Qué pensáis del Cristo? ¿De quién es hijo?” (Mateo 22:42). Estas son preguntas que también debemos considerar personalmente.

La creencia cristiana actual

Jesucristo-mormon-250x250La ortodoxia cristiana afirma que Jesús es divino, el único y verdadero Dios en la carne. Pero la divinidad de Jesús no es un concepto fácil de entender. Algunas personas creen que nació mortal y fue nombrado divino más tarde. Algunos piensan que la idea de que Jesús es divino era la creencia de los primeros cristianos.

La creencia de que Jesús es el Hijo de Dios es cada vez menor. Algunas denominaciones cristianas están empezando a dejar de lado Su divinidad, o cuestionar Su nacimiento divino. Las narraciones bíblicas a veces se consideran relatos inspiradores–en lugar de históricas. Incluso el aclamado documental de PBS 1998 De Jesús a Cristo, un enfoque no-creyente a la vida de Jesucristo, dio a luz un sutil desafío a las creencias cristianas profundas acerca de Jesús. Algunos estudiosos creen que los estudios actuales no apoyan la creencia de que Jesús es literalmente el Hijo de Dios.

Qué creen los mormones

Los líderes y miembros de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (frecuentemente llamada la Iglesia Mormona) creen que Jesucristo es el Hijo literalmente de Dios el Padre, nacido de una madre mortal, María, una virgen. Jesús, el creador de mundos sin número, fue designado como nuestro Salvador y Redentor del mundo pre-mortal. Todos los hijos de Dios se reunieron allí en un gran concilio donde Dios le explicó Su plan de salvación para nosotros.

Nos dijo que Él proporcionaría una tierra para que podamos vivir en ella. No recordaríamos nuestro hogar celestial cuando nos enviasen a la tierra. Esto nos permitiría escoger el bien o el mal sin ser influenciados por los recuerdos de la vida con Él. Nos dijeron que olvidar nuestra vida pre-mortal presentaría un riesgo: algunos de nosotros no optaríamos por obedecer los mandamientos de Dios. Algunos podrían ser engañados mientras vivieran en la tierra….

Dios nos dijo que nuestra experiencia terrenal incluiría más que la tentación. También sufriríamos dolor, enfermedad, decepción, tristeza, y una variedad de desafíos. Veríamos a nuestros seres queridos morir y luego compartiríamos su pérdida. También moriríamos. Nos prometieron que estas experiencias tendrían el potencial de santificarnos y enseñarnos la confianza, la paciencia, la sumisión, la caridad, y la resistencia. Nos volveríamos más como Dios, si nos volvemos a Él en nuestras dificultades.

También aprendimos a causa de todas estas experiencias, necesitaríamos un Salvador para redimirnos, o ayudarnos a superar nuestros pecados. Él nos enseñaría cómo volver a nuestro hogar celestial. Él proveería resurrección para nosotros, o nos ayudaría a superar la muerte. Jesucristo fue elegido para desempeñar este papel como Redentor y Salvador.

Los miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los últimos Días creen que el conocimiento de la vida pre-mortal de Jesucristo es evidencia que nuestro Padre Celestial  participó del nacimiento de Jesús y la vida mortal en la tierra, Su misión como Redentor y Salvador, y el resultado final de nuestro regreso a nuestro hogar celestial. Allí Cristo será nuestro Abogado, rogando por  nosotros debido al socorro que nos dio durante nuestra experiencia terrenal:

Escuchad al que es vuestro intercesor con el Padre, que aboga por vuestra causa ante él,

Diciendo: Padre, ve los padecimientos y la muerte de aquel que no pecó, en quien te complaciste; ve la sangre de tu Hijo que fue derramada, la sangre de aquel que diste para que tú mismo fueses glorificado;

Por tanto, Padre, perdona a estos mis hermanos quecreen en mi nombre, para que vengan a mí y tengan vida eterna 8Doctrina y Convenios 45:3-5).

Cristo mismo declara quién es Él

En el pasaje de las escrituras de los Santos de los Últimos Días, Jesucristo declara quién es El.  Otros pasajes de las escrituras capturan Su conocimiento de Su relación con Dios.

  •  “porque ha dicho: Soy el Hijo de Dios” (Mateo 27:43)
  •  “Y dijeron todos: Entonces, ¿eres tú el Hijo de Dios? Y él les dijo: Vosotros decís que lo soy. Entonces ellos dijeron: ¿Qué más testimonio necesitamos?, porque nosotros mismos lo hemos oído de su boca”   (Lucas 22:70-71).
  •  “oyó Jesús que le habían echado fuera; y hallándole, le dijo: ¿Crees tú en el Hijo de Dios? Respondió él y le dijo: ¿Quién es, Señor, para que crea en él? Y le dijo Jesús: Ya le has visto, y el que habla contigo, él es” (Juan 9:35-37).

Dios declara quién es Cristo

Una canción infantil muy querida de los Santos de los Últimos Días destaca tres ocasiones en que Dios el Padre presentó a Jesucristo con estas palabras: “Este es mi Hijo Amado”.

  • en el bautismo de Jesús (Mateo 3:16-17).
  • a los nefitas en el continente Americano: “He aquí a mi hijo amado” (Libro de Mormón, 3 Nefi 11:6-8).
  • al profeta José Smith, primer presidente de la Iglesia de Jesucristo (José Smith-Historia 1:17).

Testimonio del Espíritu Santo

La Canción para los niños también enseña que el testimonio de Su Hijo (a través del Espíritu Santo) está disponible para cada uno de nosotros cuando leemos las Escrituras y otras declaraciones inspiradas acerca de Jesucristo (Véase Doctrina y Convenios 18:34-36). El Espíritu Santo, un miembro de la Trinidad con Dios el Padre y Dios el Hijo, es el Enviado del Padre, e Hijo Jesucristo. Él es el testador; testifica y da testimonio del Padre y del Hijo (Véase 2 Nefi 31:18). Un testimonio de Jesucristo, el Hijo de Dios, también está disponible mediante la oración a nuestro Padre Celestial y pedir un testimonio.

Mi testimonio

Parece oportuno incluir mi testimonio. He recibido un testimonio de Jesucristo como el Hijo literal de Dios por medio de la oración, el estudio de las Escrituras, y el pedir un testimonio espiritual. También ha venido por trabajar a través de mis experiencias y pedir consuelo y guía. Sé que tengo un Padre Celestial amoroso que se preocupa por mí. Sé que Su cuidado viene a mí todos los días a través de la Expiación de Jesucristo, quien sé que es el Hijo unigénito de Dios. Estoy agradecida por el Espíritu Santo que da testimonio, incluso en este momento, de la veracidad de lo que estoy expresando. Doy mi testimonio del Padre Celestial, de Su Hijo Jesucristo, y el Espíritu Santo.

1. Canción para los Niños, “Este es Mi Hijo Amado,” 76.

Este artículo fue escrito por

Paula Hicken

Paula Hicken fue una editora en el Instituto Neal A. Maxwell para Becas Religiosas del 2000 al 2013. Obtuvo su licenciatura en Inglés de la Universidad Brigham Young. Editó Insights, el boletín del Instituto Maxwell, y fue la editora de la producción para Fe, Filosofía, Escritura, la Ley hebrea en tiempos bíblicos (2da. ed.), Third Nephi: An Incomparable Scripture (Tercer Nefi: Una Escritura Incomparable), y fue una de los editores para Analysis of the Textual Variants of the Book of Mormon (Análisis para las Variantes Textuales del Libro de Mormón). Ella también ayudó a gestionar la propiedad intelectual del Instituto Maxwell y supervisó los derechos y permisos. Ella ha publicado en la revista Ensign, la Liahona, el LDS Church News, y el FARMS Review.

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