El Evangelio de Mateo informa que la esposa de Pilato le dijo: “No tengas nada que ver con ese justo; porque hoy he padecido mucho en sueños por causa de él” (Mateo 27:19). Este informe puede haber sido introducido en los Evangelios de una variedad de diferentes canales, tales como rumor, leyenda, o de testimonio de segunda mano. Algunos primeros cristianos proponen que este informe representa un conocimiento de primera mano de parte del evangelista, y, por lo tanto, la esposa de Pilato, o incluso el mismo Pilato, debe haber convertido al evangelio de Jesucristo.

La tradición de que Pilato se haya convertido a la religión cristiana tiene una complicada historia que comienza en la segunda mitad del siglo segundo cuando Ireneo (130-200 d.C.) y Tertuliano (160-220 J.C.), informaron que se podía encontrar conocimiento agregado en documentos extra-canónicos acerca del juicio de Jesús ante Pilato, y que Pilato había escrito personalmente al emperador Tiberio sobre Jesús. Estas referencias pasadas muy probablemente encuentran su origen en los pseudepigráficos Hechos de Pilato. Los Hechos de Pilato cristianos fueron muy probablemente escritos en el siglo II como contrapeso a los Hechos de Pilato paganos que se habían falsificado en la época de Maximino y que se estaban enseñando en las escuelas como una refutación de las doctrinas y reivindicaciones cristianas. Los Hechos de Pilato cristianos socava la falsificación pagana al informar conocimiento especial acerca de detalles del interrogatorio de Jesús ante Pilato, la investigación secreta de Pilato de los jefes de los sacerdotes después de la crucifixión de Jesús, y su conversión privada al cristianismo. El éxito de los Hechos de Pilato cristianos se puede apreciar por el hecho de que sobrevivieron mientras que los Hechos de Pilato paganos se han perdido. El conocer la historia de estos documentos inspira poca confianza de que ellos informen cualquier núcleo de verdad histórica acerca de la conversión de Pilato al cristianismo.