Cada mayo, muchos estadounidenses celebran el Día Nacional de la Oración. El Presidente Obama emitió una proclamación presidencial poniendo en claro que el día era para la gente de toda religión, aunque el grupo de trabajo que se considera a sí mismo la organización oficial para este evento, de vez en cuando, ha prohibido de sus eventos oficiales a gente religiosa que no se ajustan a su definición judeocristiana y todo el que no se considera a sí mismo cristiano o judío. Esto, en el pasado, ha tenido el impacto de prohibir oficialmente a los mormones (un apodo para los miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días) de participar en eventos oficiales, aunque la organización les concedió “permiso” para realizar sus propios eventos.

oración-mormonaLos mormones se rehusaron a ser llevados a la batalla a nivel de iglesia. Sin duda, los mormones consideran a la oración una parte tan integral de cada día que muchos no sienten un fuerte impulso a participar en tales eventos, aunque algunos lo hacen y, en Utah, muchos mormones realizan verdaderos eventos inter-religiones para este día. No obstante, para los mormones, cada día es un día de oración.

Los mormones aprenden a orar en privado cada mañana y cada noche, no a recitar una oración prescrita, sino conversar con Dios. Al final de estas oraciones, se les anima a permanecer de rodillas por un momento, para que así puedan escuchar la respuesta de Dios. No creen que la oración sea una comunicación de una vía. Creen que Dios responde a las oraciones por medio del Espíritu Santo. Estas respuestas pueden llegar de diferentes maneras.

Cuando los mormones tienen un problema específico, se les enseña a estudiar el problema y llegar a una decisión por cuenta propia. Luego llevan la solución a Dios para su confirmación. Cuando han tomado una decisión prudente, Dios lo confirma al permitirles sentir el la presencia consoladora del Espíritu Santo. Cuando han tomado una decisión equivocada, a menudo sienten una sensación negativa. Esto les ayuda a volver al proceso y continuar su análisis hasta que una respuesta que se ajusta al plan de Dios para ellos. De vez en cuando, también llega a sus mentes la impresión de que deben esperar. Dios no siempre actúa a nuestro tiempo.

Otras veces, el Espíritu Santo pone impresiones en nuestras mentes aun cuando no estábamos buscando un consejo específico. Por esta razón, los mormones son animados a entablar una conversación con Dios a lo largo del día, manteniendo abierta la línea de comunicación. Mucha gente religiosa informa sentir un impulso a hacer algo que luego descubrieron que los protegió o ayudó a alguien más. Estos impulsos vienen del Espíritu Santo.

Los mormones que están casados aprenden a hacer oración también como pareja. Si tienen hijos u otras personas viviendo en su casa, realizan una oración familiar u hogareña. Por supuesto, hay también oraciones antes de las comidas y antes de eventos especiales, tal como el inicio de un viaje de vacaciones.

Durante las reuniones en la iglesia, los mormones empiezan y terminan con una oración. Hay una broma entre ellos de que se requieren tres mormones para cambiar una bombilla, uno para cambiar la bombilla y dos para dar las oraciones de apertura y clausura. Algo que la gente que llega vivir en una familia mormona aprende pronto es que son gente que ora.

Para los mormones, cada día es un día de oración, con o sin día festivo.

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