Tiffany Sowby es una madre de cinco hijos.  Ella trata de encontrar el humor, el gozo y la satisfacción en las pequeñas cosas que la vida tiene por ofrecer.

¿Qué hacen los miembros de la Iglesia de los Santos de los Últimos Días (mormones) para celebrar la Navidad?  ¿Todo se resume a la visita de Papá Noel durante la Nochebuena y a los regalos que han sido comprados para los seres queridos?  ¿O la Navidad sirve para recordar el nacimiento de Jesucristo?

ideas-sud-mormonasCrecí en Inglaterra, donde los estudios religiosos formaban parte del currículum diario del colegio.  He pasado muchos diciembres trabajando en proyectos de arte y en ensayos que muestran lo que la mayoría del mundo cristiano denomina “La primera Navidad”.  Recuerdo especialmente estar haciendo una línea de tiempo de los acontecimientos con dibujos, que inicia con la visita de María a su prima Isabel y termina con el Bebé Jesús descansando en el pesebre.  Recuerdo que en mis clases de tercer grado pinté ángeles de dorado, que puse con orgullo sobre el árbol de Navidad de mi familia.  Una de mis partes favoritas de Diciembre era cuando me unía a los demás niños del colegio para cantar viejos villancicos navideños como Allá en el pesebre y Noche de paz.

Ahora mis hijos traen de la escuela a Rodolfo el reno hecho papel de construcción y coronas de papel tisú rojo y verde que adornan nuestros mostradores, neveras y puertas.  Además, cualquier canto que mis hijos practican en el colegio durante el mes de diciembre se limita estrictamente a canciones acerca de renos, muñecos de nieve, y por supuesto, el mismo buen Papá Noel

Muy a menudo, se deja de un lado el equilibrio de la Navidad.

Mientras crecía en Inglaterra, los integrantes de mi familia eran (y son) miembros activos de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (mormones).  Nuestras celebraciones familiares y tradiciones se mezclaban con los festejos de la congregación de nuestra iglesia local y todas las festividades del colegio tenían características similares.  Nosotros celebrábamos la Navidad.  Y aunque ciertamente teníamos nuestra justa parte de dulces en Navidad, visitas de Papá Noel y canciones navideñas no- religiosas, algo que nunca se descuidaba era el reconocimiento y la celebración del nacimiento de Jesucristo.

¿Es posible disfrutar la parte tradicional de Navidad que incluye a Papá Noel, bastones de caramelo, casas de pan de jengibre Y la celebración del nacimiento de Jesucristo?

¡Totalmente!

Hay mucho que amar en la temporada de Navidad.  La música navideña, las envolturas de los regalos, las guirnaldas y el olor del árbol navideño recién cortado están en los primeros lugares de mi lista de favoritos de Navidad.  Me encanta la emoción en los rostros de los niños que esperan a Papá Noel, y me encanta el chocolate en mi bota navideña.

Me gusta la amabilidad que parece estar en el aire en la época navideña.  Al parecer, los corazones se ensanchan un poco más y los billeteras se abren un poco más con las páginas de los calendarios.  Sin embargo, a pesar de todas las distracciones de un feriado comercial, hay espacio para momentos tranquilos de reflexión acerca de lo que es realmente la Navidad.

Aunque mis hijos pueden no experimentar el mismo equilibrio de las celebraciones de Navidad en el colegio al igual que yo lo hice una vez, ellos experimentan ambas partes de la Navidad dentro de nuestro hogar, nuestra iglesia y entre la familia y amigos.

Normalmente, en las reuniones dominicales que se llevan a cabo en diciembre, los Santos de los Últimos Días (mormones) se enfocan en el verdadero significado de la Navidad, pero hay muchas oportunidades de equilibrar las otras partes de la Navidad dentro de los edificios de nuestras iglesias.  Yo he participado en numerosas cenas navideñas en la iglesia que pueden incluir una enérgica interpretación de Jingle Bells mientras Papá Noel entra a la habitación o que pueden incluir a jovencitos vestidos con sábanas o túnicas recreando la escena de Belén en esa primera noche de Navidad.  Me he unido a grupos de la iglesia para hacer manualidades y decoraciones navideñas, además me he unido a grupos de iglesia para suministrar una Navidad a un refugio de desamparados.

Vivimos en un mundo que ha hecho que la Navidad sea algo mucho más que la simplicidad de una noche sagrada hace más de 2 000 años.  Incluso hemos pasado de sencillos momentos de entusiasmo hasta encontrar una solitaria naranja debajo de un árbol.  Vivimos en un mundo que llena el mes de diciembre con intercambios de regalos, cenas, regalitos de Navidad y todo tipo de ansiedades y preocupaciones que resultan de la búsqueda del regalo perfecto o la celebración.

En mi familia, a pesar de mi mejor esfuerzo por equilibrar todos los aspectos de la temporada navideña, en ocasiones el Día de Navidad llegó y se fue con toda nuestra atención en abrir los regalos, la visita de Papá Noel, y preguntas repetitivas: “¿Qué  te regalaron?” Las recreaciones de Navidad, los villancicos y las lecturas espirituales de la noche anterior de repente quedan en el olvido debido al torbellino de juguetes, juegos y chocolate en la mañana de Navidad.

Hace varios años mi abuela introdujo una nueva tradición en la cena de Navidad que siempre ha ofrecido.  Algunas veces cerca de 40 personas entraban en su modesta habitación.  En medio de bolsas de regalo y regalos envueltos a mano, ella designó previamente una persona para leernos: “Y Papá Noel susurró: enseña a los niños el verdadero significado de la Navidad”.  Usando un tablero de fieltro un poco anticuado, vemos y escuchamos como algunos símbolos navideños típicamente comercializados están relacionados con Jesucristo.

No es el pequeño escrito lo que atrae a un espíritu especial en la habitación, y ciertamente no es la ayuda visual.  Es el reconocimiento y el recuerdo del simple nacimiento de Jesucristo y lo que Su vida significa para nosotros.  Si bien los regalos envueltos bajo un árbol de Navidad iluminado esperan ser abiertos, estamos recordando con reverencia que la Navidad es algo más que dejar regalos debajo de un árbol.

Mi familia ha pasado muchas temporadas navideñas leyendo el libro de Lucas en la Biblia.  Nosotros hemos pasado vestidos mucho tiempo con túnicas y sábanas representando a ángeles, pastores y reyes magos.  Hemos pasado horas en tiendas de descuentos y centros comerciales en busca de los regalos perfectos para los niños y familias menos privilegiadas.  Hemos dejado monedas en los cubos de los Campaneros del Ejército de Salvación.

Y sin embargo, sin falta, todas las noches de Nochebuena nos vamos a la cama con las esperanzas de que Papá Noel venga mientras dormimos.

Sin lugar a dudas, hay espacio para todo tipo de celebraciones navideñas durante el mes de diciembre.  Mientras hagamos todas las cosas con moderación, se puede sentir gozo en abundancia durante Navidad.  Este tipo de gozo que extiende más allá de los halos de papel aluminio de los ángeles, las envolturas arrugadas y los timbres en las puertas para recibir los regalos de Papá Noel.  El gozo viene solamente de un solo lugar: la celebración en nuestros corazones del recuerdo sagrado del nacimiento y vida de nuestro Salvador.