Posts Tagged ‘nacimiento de Cristo’

La Trinidad

Jueves, Septiembre 11th, 2008

Las Escrituras manifiestan que hay tres personajes en la Trinidad: (1) Dios el Eterno Padre, (2) Su Hijo Jesucristo y (3) el Espíritu Santo. Estos constituyen la Santa Trinidad, integrada por tres entidades físicamente separadas y distintas, que en unión constituyen la presidencia de los cielos. Por lo menos dos de ellos figuran como participantes activos en la obra de la creación; y la pluralidad con que se expresa en el libro de Génesis nos sirve de ejemplo: “Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza” (Génesis 1:26); y más tarde, refiriéndose a la acción transgresora de Adán, “dijo Jehová Dios: He aquí el hombre es como uno de nosotros” (Génesis 3:22). Las palabras de Moisés, reveladas de nuevo en la dispensación actual, nos dan a conocer con mayor claridad los Dioses que obraron activamente en la creación de esta tierra: “Y yo, Dios, dije a mi Unigénito, el cual fue conmigo desde el principio: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza” (Moisés 2:26). Y más tarde, con respecto al estado de Adán después de la caída: “Y yo, Dios el Señor, dije a mi Unigénito: He aquí, el hombre ha llegado a ser como uno de nosotros” (Moisés 4:28). En la historia de la creación, escrita por Abraham, se menciona frecuentemente a “los Dioses”. (Véase Abraham 4-5)

Ana: testigo del nacimiento de Jesucristo

Jueves, Septiembre 11th, 2008

Niño de gracia - Liz Lemon Swindle

Niño de gracia - Liz Lemon Swindle

En la providencia de Dios, el maravilloso testimonio de Simeón no era el único. Ana, una viuda de edad avanzada, una mujer devota y santa que adoraba constantemente en el templo día y noche con ayuno y oración, ahora se acercaba a la sagrada familia. Al igual que Simeón fue un profeta, ella también fue una profetisa y su voz se unía la de él como un testimonio especial del nacimiento de Cristo. Ana, cuyo nombre significa “llena de gracia” testificó a todos los que “esperaban la redención” en Jerusalén (Lucas 2:38). A pesar de las incontables horas que pasó en el templo, fue sin duda, muy conocida por las personas en la ciudad sagrada que fielmente buscaban la venida del Mesías. Todos ellos escucharían su testimonio de Su nacimiento (véase Lucas 2:36-38)

Simeón: testigo del nacimiento de Cristo

Jueves, Septiembre 11th, 2008

Ahora nuestra atención se dirige a Jerusalén y a su templo. Ahí un hombre de edad, descrito por Lucas como

Una luz a los gentiles - Greg Olsen

Una luz a los gentiles - Greg Olsen

“justo y devoto,” alguien que había esperado la venida del Mesías con fe y había recibido la promesa del Señor que no moriría hasta que haya visto al Salvador, fue instado por el Espíritu Santo a ir al templo. Su testimonio es el primero dentro de las sagradas paredes del templo del que tenemos registros que anunció el nacimiento de Cristo. Adecuadamente, llevaba el nombre de Simeón, que significa “audición” (ver Génesis 29:33). De hecho, Dios había escuchado su justo ruego, y ahora su oración estaba a punto de ser respondida.

Así, Simeón estaba allí para saludar a los padres y niños a medida que entraban al templo - María para el ritual de limpieza, y José a pagar el impuesto que redimía al primogénito del servicio sacerdotal. Simeón tomó al niño en sus brazos y, alabando a Dios, dijo:

“Ahora, Señor, despides a tu siervo en paz, conforme a tu palabra; porque han visto mis ojos tu salvación, la cual has preparado en presencia de todos los pueblos; luz para revelación a los gentiles y gloria de tu pueblo Israel.”(Lucas 2:29-32). (más…)

El coro celestial: testigo del nacimiento de Cristo

Miércoles, Septiembre 10th, 2008

Cuando se abrieron los cielos a los pastores, primero vieron a un ángel del Señor -suponemos que a Gabriel- diciendo: “No temáis; porque he aquí os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo: que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es Cristo el Señor.”(Lucas 2:10-11). Y, “de repente”, según el relato del Rey Santiago, “apareció con el ángel una multitud de las huestes celestiales, que alababan a Dios, y decían: ¡Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres!” (Lucas 2:13-14).

En el relato de la historia de Navidad, hay una ocasional objeción a la idea de que el nacimiento de Cristo

Angeles - Mark Mabry

Angeles - Mark Mabry

fue anunciado a los pastores por un coro celestial. Esta objeción yace en que el texto de la Biblia no dice que su mensaje fuera cantado. En respuesta, en primer lugar observo que hay traducciones responsables de la Biblia que informan sobre la hueste celestial “cantando las alabanzas de Dios”. En segundo lugar, sería contrario al orden de adoración en el cielo que una hueste haga otra cosa que no sea cantar, tal como una hueste de textos de las escrituras lo testifica, y en tercer lugar, tenemos constancia de la aparición de otros coros celestiales en otras ocasiones de regocijo. La capacidad musical se sitúa entre los talentos con los que uno podría nacer y con los que alguien pueda traer consigo al mundo. El élder McConkie con frecuencia predicaba la doctrina de que las personas con grandes talentos musicales están trabajando al otro lado del velo para preparar la música y el coro que participará en el regreso de Cristo. (más…)

Los pastores: testigos del nacimiento de Cristo

Miércoles, Septiembre 10th, 2008

Pastores

Pastores

La víspera del nacimiento de Cristo en el establo de Belén, unos pastores cuidaban sus rebaños en los campos no muy lejanos. El hecho de encontrarse en los campos en la noche nos da algunos indicios de la época del año en que Cristo nació. Era una costumbre entre los judíos llevar a sus ovejas a los campos cerca a la Pascua y regresarlas con el inicio de las primeras lluvias, entonces los pastores estarían en los campos desde abril hasta octubre. De estos pastores, el élder Bruce R. McConkie dijo:

“No se trataba de simples pastores ni de rebaños ordinarios. Las ovejas allí arriadas -no, no arriadas, sino más bien vigiladas, cuidadas con amor y devoción - estaban destinadas al sacrificio en el gran altar de la Casa del Señor, similar al eterno sacrificio de quien aquella maravillosa noche permanecía en un establo, quizás entre las ovejas de menor destino. Y los pastores -para quienes se había descorrido el velo: sin duda poseían una estatura espiritual como Simeón y Ana y Zacarías y Elizabeth y José y el creciente grupo de almas creyentes que llegaba a conocer, por revelación, que el Cristo del Señor estaba en la tierra. Así como había muchas viudas en Israel, y Elías fue enviado a la única en Sarepta, así también había muchos pastores en Palestina, pero el ángel anunciador solo apareció ante aquellos que vigilaban los rebaños del templo, sólo ellos escucharon el coro celestial”.http://elcristo.org/wp-includes/js/tinymce/plugins/wordpress/img/trans.gif (más…)

José: testigo del nacimiento de Cristo

Miércoles, Septiembre 10th, 2008

La Navidad - Liz Lemon Swindle

La Navidad - Liz Lemon Swindle

No tenemos ningún registro en las escrituras de alguna palabra pronunciada por José, el padre putativo de Jesús. A pesar de la ausencia de palabras, el testimonio de José sobre la filiación divina de Cristo es más elocuente. Él fue, según lo que se nos dijo, un “hombre justo”, es decir, vivía en la ley de Moisés con exactitud y honor. Sabemos que tenía sueños y veía ángeles. Además, sabemos que fue fiel al guardar la ley de Moisés, por lo que escuchó fielmente cada instrucción divina que se le dio. Sin duda, su incondicional obediencia es la prueba de la creencia. Tomó a María, que llevaba el hijo de otra persona, como su esposa, y no la conoció “hasta que dio a luz a su hijo primogénito” nombrándolo Jesús, huyendo por la noche con María y el santo niño a Egipto, permaneciendo en Egipto hasta que se le ordenara regresar y, luego, viviendo en Galilea, en lugar de Judea a su regreso (véase Mateo 1:19-21, 25; 2:13-23). Cada una de las acciones de José atestiguaron su convicción de que este niño era realmente la Esperanza de Israel, el Hijo de Dios.

María: testigo del nacimiento de Cristo

Miércoles, Septiembre 10th, 2008