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	<title>Jesucristo &#187; Dios</title>
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	<description>El Salvador y Redentor de la humanidad</description>
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		<title>Los Doce Apóstoles hablan en la actualidad</title>
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		<pubDate>Tue, 17 Apr 2012 01:19:37 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Delmy</dc:creator>
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			   </div><p>Este fin de semana, los doce apóstoles del Señor <a href="http://www.lds.org/?lang=spa&#038;country=es" class="external_link_tool">Jesucristo</a> estuvieron hablando al mundo durante la conferencia general mundial de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Los miembros de la Iglesia, que son también conocidos como <a href="http://templosmormones.com/" class="external_link_tool">mormones</a>, se reúnen en centros de reuniones o en sus hogares para ver y escuchar por medio de la televisión, radio, satélite e internet. La transmisión se origina en Salt Lake City, Utah, donde la Iglesia tiene su cede. Es una oportunidad única para aprender de los representantes vivientes de Jesucristo en la tierra actualmente.</p>
<p><strong>Jesús llamó a Doce Apóstoles para ser testigos especiales</strong></p>
<p><a href="http://elcristo.org/files/2012/04/Jesus-Christ-Apostles-mormon.jpg"><img class="alignright size-medium wp-image-888" title="Jesus-Christ-Apostles-mormon" src="http://elcristo.org/files/2012/04/Jesus-Christ-Apostles-mormon-300x136.jpg" alt="" width="300" height="136" /></a>Durante Su ministerio mortal, Jesús llamó a <span id="more-887"></span>doce apóstoles para dar testimonio de Él a la gente. Él eligió, de entre Sus discípulos, a doce a quienes les dio la autoridad del sacerdocio especial:</p>
<blockquote><p>Entonces, llamando a sus doce discípulos, les dio autoridad sobre los espíritus inmundos, para que los echasen fuera y sanasen toda enfermedad y toda dolencia (Mateo 10:1).</p></blockquote>
<p>Luego Jesús envió a Sus doce apóstoles entre el pueblo para testificar de Él, y hacer Sus obras:</p>
<blockquote><p>Y yendo, predicad, diciendo: El reino de los cielos se ha acercado.</p>
<p>Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia (Mateo 10:7-8).</p></blockquote>
<p>Aquellos que aceptaron el testimonio de los doce aceptaron el testimonio de Cristo mismo, y de Su Padre:</p>
<blockquote><p>El que os recibe a vosotros, a mí me recibe; y el que a mí me recibe, recibe al que me envió (Mateo 10:40).</p></blockquote>
<p><strong>Los Apóstoles en la Iglesia Cristiana Primitiva</strong></p>
<p>Después de la resurrección de Cristo, Él pasó 40 días enseñando a Sus apóstoles, preparándolos para dirigir Su Iglesia en los meses y años siguientes. Les comisionó que “Por tanto, id y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo” (Mateo 28:19). Les dio el poder para ser “testigos en Jerusalén, en toda Judea, y en Samaria y hasta lo último de la tierra” (Hechos 1:8). Los apóstoles llamaron a otro para reemplazar a Judas, volviendo a ser doce en número. Luego organizaron la Iglesia cristiana primitiva, la administraron llamando a líderes locales, y dieron testimonio del Salvador por todo el mundo, el cristianismo se expandió de nación en nación.</p>
<p>Trágicamente, la intensa persecución de los primeros cristianos rápidamente impidió el curso de los llamamientos y ordenanzas de nuevos miembros de los doce apóstoles para reemplazar a los anteriores conforme eran martirizados. El único llamamiento de apóstoles, junto con su autoridad única del Salvador, se desvaneció de la tierra con sus muertes. El largo período de confusión que le siguió se conoce como la Gran Apostasía.</p>
<p><strong>Los Doce Apóstoles en la tierra hoy en día</strong></p>
<p><a href="http://elcristo.org/files/2012/04/mormon-church-Quorum.jpg"><img class="alignleft size-medium wp-image-889" title="mormon-church-Quorum" src="http://elcristo.org/files/2012/04/mormon-church-Quorum-300x240.jpg" alt="" width="300" height="240" /></a>En 1830, Jesucristo restauró el llamamiento y la autoridad de Sus doce apóstoles una vez más en la tierra, como parte de Su Iglesia restaurada, la cual Él reveló al joven profeta José Smith. El Salvador designó que el nombre de Su Iglesia sería La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, aunque a menudo inadvertidamente se refieren a ella como la “<a href="http://losmormones.org/" class="external_link_tool">Iglesia Mormona</a>” en los medios de comunicación. Pedro, Santiago y Juan se aparecieron a José Smith el profeta, quien fue el fundador del <a href="http://mormonismo.net/" class="external_link_tool">mormonismo</a>. Ellos le confirieron a José, por la imposición de manos, el llamamiento y la autoridad del Apostolado. José Smith, bajo la inspiración de Dios, luego llamó a dos nuevos apóstoles de entre los nuevos Santos de los Últimos Días (mormones) para ser testigos especiales de Jesucristo en tiempos modernos. Desde ese día, Dios ha elegido nuevos apóstoles cada vez que un apóstol ha fallecido, de esta manera manteniendo una inquebrantable cadena de autoridad apoyándose en el Salvador, Jesucristo mismo.</p>
<p>Hay doce apóstoles del Señor Jesucristo vivos en la tierra hoy en día, aquí y ahora. Hay autoridades generales en La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Tienen la dirección de la autoridad de Jesucristo de dar testimonio de Él a todo el mundo. Sus llamamientos son para testificar de Jesucristo, y de hacer Sus obras, igual que los apóstoles de la antigüedad lo hicieron.</p>
<p>Conferencia General en el Tabernáculo</p>
<p><strong>Los Doce Apóstoles hablarán en la Conferencia General mormona</strong></p>
<p><a href="http://elcristo.org/files/2012/04/concert-at-tabernacle-394593-tablet.jpg"><img class="alignleft size-medium wp-image-890" title="concert-at-tabernacle-394593-tablet" src="http://elcristo.org/files/2012/04/concert-at-tabernacle-394593-tablet-300x199.jpg" alt="" width="300" height="199" /></a>Este fin de semana, 30 de marzo y 1 de abril de 2012, será la Conferencia General Anual No. 182 de La Iglesia de Jesucristo. La Iglesia en la tierra hoy en día es la misma Iglesia que fue organizada por Jesucristo durante Su ministerio mortal. Jesús ha llamado a un profeta viviente. Thomas S. Monson, quien presidirá la conferencia y dará varios discursos. Los otros discursantes serán miembros de los doce apóstoles, y de los setenta, así como algunas de las mujeres que lideran en la Iglesia de Cristo hoy en día. <a href="http://es.mormonwiki.com/Creencias_del_Mormonismo" class="external_link_tool">Los mormones</a> de todo el mundo estarán escuchando por televisión, radio, transmisión satelital e internet. Pueden escucharla ustedes mismos si desean. Las sesiones empiezan a las 10:00 y a las 2:00 cada día el sábado y domingo, 30 de  marzo y 1 de abril de 2012, hora de Mountain Daylight. A menudo pueden encontrar sesiones de Conferencias Generales mormonas en la televisión, radio o estaciones de cable locales. También está disponible la transmisión en vivo en lds.org. Si Pedro, Santiago, Juan, Pablo, Mateo o uno de los antiguos apóstoles estuvieran vivos en la actualidad, seguramente harían todo lo posible por escucharlos. Sus sucesores están aquí, hablándoles este fin de semana. Vengan y escúchenlos.</p>
<p><strong>Recursos Adicionales:</strong></p>
<p><a href="http://www.lds.org/general-conference?lang=spa">Conferencia General Anual No. 182 de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días</a></p>
<p><a href="http://www.lds.org/general-conference/2008/04/the-twelve?lang=eng&amp;clang=spa">Los Doce Apóstoles</a></p>
<p><a href="http://mormon.org/mormonorg/spa/creencias/la-restauraci%C3%B3n-de-la-verdad/la-restauraci%C3%B3n-del-evangelio">La Restauración de la Iglesia de Jesucristo</a></p>
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		<title>Bendiciones de Dios el Padre</title>
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		<pubDate>Tue, 17 Apr 2012 00:28:34 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Delmy</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Escrito por Brittany Spencer, una estudiante de la BYU, que estudia un volumen de la escritura conocida como la Perla de Gran Precio, el cual está escrito por profetas; los miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, “los mormones” lo veneran como un texto sagrado. Esta publicación viene de [...]]]></description>
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			   </div><p><em>Escrito por Brittany Spencer, una estudiante de la BYU, que estudia un volumen de la escritura conocida como la Perla de Gran Precio, el cual está escrito por profetas; los miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, “los mormones” lo veneran como un texto sagrado. Esta publicación viene de un libro dentro de la Perla de Gran Precio conocido como el Libro de Moisés; es un extracto de la traducción de la Biblia como fue revelado a José Smith el profeta, junio de 1830 – febrero 1831.</em></p>
<p><strong>Todos somos bendecidos al ser Hijos de Dios el Padre</strong></p>
<p><a href="http://elcristo.org/files/2012/04/Moses-Burning-Bush-mormon.jpg"><img class="alignleft size-medium wp-image-863" title="Moses-Burning-Bush-mormon" src="http://elcristo.org/files/2012/04/Moses-Burning-Bush-mormon-223x300.jpg" alt="" width="223" height="300" /></a>En un libro de escrituras, venerado por los Santos de los Últimos Días, los “mormones” y conocido como<span id="more-862"></span> la <em>Perla de Gran Precio</em>, aprendemos en el capítulo uno de Moisés, que la visión que Moisés tuvo empieza después de que fuera llevado a un monte. La frase utilizada parece dar a entender que Moisés no alcanzó la presencia de Dios por completo por su propia voluntad. Además, Moisés sólo pudo permanecer en la presencia de Dios debido a que “la gloria del Señor [lo] cubrió” (Ver Moisés 1:31). Estos versículos parecen dar a entender que aunque Moisés muy probablemente deseaba hablar con Dios el Padre, Moisés estuvo allí porque Dios quería hablarle a él. Además, poco después que la visión empezara, el Señor estableció su relación con Moisés. Cuando Dios llamó a Moisés por su nombre, y luego se refirió a él como Su hijo, esto inmediatamente indicó que Dios conocía y amaba a Moisés. Al permitir a Moisés estar en Su presencia, el Señor también estableció que Él quería que Moisés lo conociera. Moisés conoció el profundo amor del Padre por él y del gran deseo del Señor de tener una relación personal con él. Este principio es verdadero para mí también. Él me ama profundamente y me conoce por completo. Y Él nunca pretendió que fuera una relación de un solo lado. Dios ha revelado plenamente sus deseos de que yo lo conozca. Al igual que con Moisés, Él puede permitirme verlo. Específicamente, me esfuerzo con todo mi corazón para guardar mis convenios en el templo y los demás mandamientos. A pesar de esto, a menudo cometo errores. Gracias a la expiación, puedo ser perdonado y permitido de alcanzarlo en el monte.</p>
<p>Lo segundo que aprendí en este capítulo es que lo que Moisés aprendió es revelado por el hecho de que el Señor estaba dispuesto a “[hablar] con él” (Moisés 1:2). Dios el Padre no es ni inalcanzable ni insensible. El Señor no sólo le mostró cosas, también le dijo cosas. Dios ha revelado plenamente su deseo de hablar a Sus hijos, evidenciado por el hecho de que llama profetas. Además, Él le hablará a sus hijos para su propio beneficio individual. La tentación de dudar del deseo del Padre de hablarme puede ser silenciada. Creo que el Señor me mostrará cosas y que me dirá cosas por medio de revelación personal. El proceso de mostrar cosas puede no siempre incluir una visión. Últimamente, he sentido mis ojos abiertos a diferentes maneras de afrontar una situación gravosa. Aunque a una pequeña escala, creo que mi experiencia testifica del mismo principio. El Señor está hablándome y revelándome la verdad por medio de revelación personal.</p>
<p>Moisés aprendió que Dios tenía una obra para que él hiciera. Primero esto ilustra que Dios le confió a Moisés una responsabilidad. Moisés aprendió que él era “a semejanza del Unigénito” (Ver Moisés 1:6). Es probable que la comparación fuera una profecía del llamado de Moisés a liberar a las tribus de Israel del cautiverio de Egipto al igual que <a href="http://mormon.org/learn/0,8672,802-3,00.html" class="external_link_tool">Jesucristo</a> liberaría a las tribus de Israel del cautiverio de la muerte y el pecado. También podría ser beneficioso examinar esta relación desde otro ángulo. En el bautismo, y en el templo, los miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días convienen tomar el nombre de Cristo sobre ellos. Para mí esto significa que he hecho un convenio de obrar como lo haría Cristo. Sé que esta es una toma ligeramente diferente, pero creo que Dios el Padre me ha llamado (y a cualquiera que desee ser bautizado) para ser como Su hijo porque Él sabe que puede confiar en mí para la responsabilidad. Que sentimiento tan alentador es saber que Dios que conoce toda la verdad ha hecho convenio conmigo, ¡por que Él sabe que puedo hacerlo!</p>
<p>Otro principio que Moisés aprendió de esta visión es revelado cuando Satanás llegó a tentarlo. Intentando convencer a Moisés de adorarlo, Satanás descarta la relación de Moisés con Dios y expresa una terrible muestra de ira, tanto que Moisés empezaba a temer. Sin embargo, a través de la fortaleza de Dios el Padre, Moisés supera a su opresor. Debido a que Moisés personalmente había experimentado la gloria de Dios, él pudo notar la diferencia cuando Satanás llegó a engañarlo. A menudo me he preguntado cómo reconocer la inspiración y la revelación, y distinguirlas del engaño. Por ejemplo, a menudo es difícil decidir si la culpa viene del Padre o de algún otro lado. Yo, al igual que Moisés, he recibido mensajes del Señor por medio del Espíritu Santo. Aunque es en menor escala, creo también que cuando sigo los impulsos que recibo, siento Su luz, tal vez Su gloria, llegando a mi vida. Esto parece ser la prueba más segura establecida. Es así como se nos es “concedido juzgar, a fin de que podáis discernir el bien del mal; y la manera de juzgar es tan clara, a fin de que sepáis con un perfecto conocimiento, como la luz del día lo es de la obscuridad de la noche” (Ver el <em>Libro de Mormón</em> en Moroni 7:15).</p>
<p>Aunque fue Moisés el que recibió esta visión, es increíble notar como el estudio del contenido de la visión me ayuda a comprender mejor mi propia relación con Dios el Padre. Al estudiarla he sentido distintivamente el amor de Dios por mí. Sé que Él quiere que lo conozca y que por medio del Espíritu Santo pueda hacerlo, lo que ha esclarecido el propósito de los sagrados templos <a href="http://templosmormones.com/" class="external_link_tool">mormones</a>. Sé que Él quiere hablarme. Ha hecho un convenio conmigo porque conoce mi potencial. Finalmente, me ha dado una hermosa manera de distinguir la verdad. Siento como si pudiera acercarme a Él con mayor confianza, gratitud y amor porque lo conozco mejor. Las escrituras verdaderamente pueden estar enlazadas a nosotros, que pueden ser para nuestro beneficio y aprendizaje (Ver 1 Nefi 19:23).</p>
<p><strong>Recursos Adicionales:</strong></p>
<p>Aprenda sobre el <a href="http://www.lds.org/plan/god-is-our-father?lang=spa">Padre Celestial</a> en el sitio oficial de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (inadvertidamente llamada por amigos de otras religiones como la “Iglesia Mormona”).</p>
<p>Aprenda sobre la divinidad de <a href="http://www.lds.org/plan/jesus-christ-is-the-way?lang=spa">Jesucristo</a> y Su Expiación.</p>
<p>Solicite una copia gratis del <a href="http://mormon.org/mormonorg/spa/creencias/el-plan-de-felicidad-de-nuestro-padre-celestial/solicite-un-ejemplar-gratuito-del-libro-de-morm%C3%B3n"><em>Libro de Mormón</em></a> o la <a href="http://mormon.org/mormonorg/spa/creencias/el-plan-de-felicidad-de-nuestro-padre-celestial/solicite-un-ejemplar-gratuito-de-la-santa-biblia"><em>Biblia</em></a><em>.</em></p>
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		<title>Hijos literales del Padre Celestial</title>
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		<pubDate>Tue, 17 Apr 2012 00:21:46 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Delmy</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Escrito por Daniel Derricott, un estudiante de la BYU, que estudia un volumen de la escritura conocida como la Perla de Gran Precio, el cual está escrito por profetas; los miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, “los mormones” lo veneran como un texto sagrado. Esta publicación viene de [...]]]></description>
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			   </div><p><em>Escrito por Daniel Derricott, un estudiante de la BYU, que estudia un volumen de la escritura conocida como la Perla de Gran Precio, el cual está escrito por profetas; los miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, “los mormones” lo veneran como un texto sagrado. Esta publicación viene de un libro dentro de la Perla de Gran Precio conocido como el Libro de Moisés; es un extracto de la traducción de la Biblia como fue revelado a José Smith el profeta, junio de 1830 – febrero 1831.</em></p>
<p><strong>Moisés aprende sobre su relación con el Padre Celestial</strong></p>
<p><a href="http://elcristo.org/files/2012/04/mormon-young-man-reading-scriptures1-240x300.jpg"><img class="alignleft size-full wp-image-859" title="mormon-young-man-reading-scriptures1-240x300" src="http://elcristo.org/files/2012/04/mormon-young-man-reading-scriptures1-240x300.jpg" alt="" width="240" height="300" /></a>En la visión de Moisés de Dios en la <em>Perla de Gran Precio</em> (un libro venerado como escritura por <span id="more-858"></span>los miembros de La Iglesia de <a href="http://www.lds.org/?lang=spa&#038;country=es" class="external_link_tool">Jesucristo</a> de los Santos de los Últimos Días) y en el relato de Moisés 1:1-23, aprendió muchísimo sobre su relación con Dios. Lo que Moisés aprendió es, sobre el Padre y el hijo y, de la relación familiar que tiene con Jesucristo, el Mesías. Por lo menos cuatro veces en estos  versículos, Moisés es referido como un hijo de Dios, tres de los cuales vienen del mismo Padre Celestial y parece ser utilizado para demostrar a Moisés que se le está enseñando algo.</p>
<p>El primer ejemplo donde el Padre se refiere a Moisés como Su hijo se encuentra entre el discurso de Dios sobre Su propia omnipotencia, lo que implica que Moisés posee el mismo potencial. En el segundo ejemplo, Dios habla de Su obra y luego le dice a Moisés que tendrá una obra que realizar. En la tercera referencia a Moisés se le muestra cuán pequeño es comparado con las creaciones de Dios el Padre pero se le recuerda de que es conocido y profundamente valorado por Dios como lo indica la simple pero amorosa frase, “Mi hijo”. Estas tres referencias del Padre Celestial a Moisés enseñan la relación familiar entre lo divino y lo mortal y crea un ambiente para que el hombre llegue cómodamente a conocer a Dios como verdaderamente es, el Padre.</p>
<p>Como aceptación de la relación del hombre con Dios, como su Padre, empieza a llegar al enfoque, un entendimiento de la naturaleza personal que esta relación debe seguir. En la <em>Biblia</em>, Romanos 8:16 declara que los mortales son los hijos del Padre Celestial como atestigua el Espíritu de Dios con el espíritu del hombre, lo que implica una conexión espiritual con el Padre. Además, en El Libro de <a href="http://losmormones.org/libro_de_mormon" class="external_link_tool">Mormón</a> (también un libro venerado como escritura por los “mormones”), 1 Nefi 17:36, junto con un versículo de las escrituras en Génesis 3:19, nos enseña que Jesucristo creó la tierra y al hombre del polvo de la tierra, lo que implica que ser físico llamado hombre es también creación de Dios. Además, los mortales no son hijos del Padre meramente en una manera filosófica sino mas bien en una manera personal, que es, tanto en cuerpo como en espíritu. Moisés, en su cuerpo mortal transfigurado (un cambio de estado del ser a uno más glorificado), con los ojos, ayudados por el Espíritu del Señor, vio y conversó con el Padre Celestial. Una vez que esta comunicación finalizó, Moisés fue drenado de su energía, mostrando la naturaleza caída del hombre. Aun así, el simple hecho de que Dios descendiera a un nivel en el que Moisés podía contemplarlo pone en claro que aunque el hombre es caído, no está perdido ni olvidado.</p>
<p>Una vez que Moisés obtuvo conocimiento de su relación con el Padre Celestial, fue probado para profundizar su conocimiento sobre este hecho y fortalecer su creencia en ello. La antítesis de Dios, satanás, vino y llamó a Moisés su hijo. Moisés, a causa del poder que sintió en la presencia de Dios, fácilmente distinguió que Satanás carecía de tal poder y fue por lo tanto desprovisto de la verdad. Él inmediatamente reconoció este contraste y declaró por sí mismo lo que había aprendido poro tiempo antes, “Soy un hijo de Dios” (Moisés 1:13). Estar en la presencia de Dios el Padre lo elevó a un plano mayor de la existencia ya que el Espíritu de Dios permaneció con él después como recordatorio de su filiación y potencial divinos para alcanzar algo mejor que la existencia mortal ofrecida o la amargura del infierno ofrecida por satanás.</p>
<p>Del encuentro de Moisés con Dios, varias cosas quedaron claras para mí. Lo primero es que también soy un hijo del Padre Celestial. Segundo, Dios es literalmente el Padre de mi carne y de mi espíritu. Tercero, Dios concede poder para superar a satanás. Finalmente, aprendí que la relación familiar con el Padre también me brinda un parentesco directo con el Redentor que es el Rey de Israel y el Señor de la salvación. Aunque no en igualdad de entendimiento con el Salvador, soy heredero de las mismas bendiciones eternas ofrecidas a todos los que son familia de Dios el Eterno Padre, que es toda la humanidad. Esto da poder y nobleza y le da un propósito a nuestra existencia mortal. También crea un entorno para edificar una relación tanto con Dios el Padre como con Su Hijo, Jesucristo, porque los veo en un importante papel, entre muchos, que cada uno juega en mi vida. A menudo he pensado que el propósito de la mortalidad es elegir a Jesucristo como nuestro Salvador (nuevamente) y demostrar esta decisión con mis acciones. Elegir al Salvador es un enlace directo a elegir al Padre Celestial. Sin pudiera entender quienes son el Padre y el Hijo en relación a quién soy yo, entonces sería difícil pero no imposible elegirlos y finalmente ser salvo.</p>
<p><strong>Recursos Adicionales:</strong></p>
<p>Visite un <a href="http://www.lds.org/maps/index.jsf?lang=spa#x=find&amp;m=microsoft&amp;lat=0&amp;lng=0.1757812499999952&amp;z=2&amp;t=3">centro mormón de reuniones</a>.</p>
<p>Comprendiendo la <a href="http://elcristo.org/234/la-deidad">Deidad</a>.</p>
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		<title>Soy Importante para el Padre Celestial</title>
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		<pubDate>Tue, 17 Apr 2012 00:16:27 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[Escrito por Amanda Keating, una estudiante de la UBY, estudiando un volúmen de la escritura conocida como la Perla de Gran Precio, el cual está escrito por profetas; los miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, “los mormones” lo veneran como un texto sagrado. Esta publicación viene de un [...]]]></description>
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			   </div><p><em>Escrito por Amanda Keating, una estudiante de la UBY, estudiando un volúmen de la escritura conocida como la Perla de Gran Precio, el cual está escrito por profetas; los miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, “los mormones” lo veneran como un texto sagrado. Esta publicación viene de un libro dentro de la Perla de Gran Precio conocido como el Libro de Moisés; es un extracto de la traducción de la Biblia como fue revelado a José Smith el profeta, junio de 1830 – febrero 1831.</em></p>
<p><strong>El Padre Celestial nos Conoce a Todos</strong></p>
<p><a href="http://elcristo.org/files/2012/04/mormon-young-woman-reading-1-240x300.jpg"><img class="alignleft size-full wp-image-855" title="mormon-young-woman-reading-1-240x300" src="http://elcristo.org/files/2012/04/mormon-young-woman-reading-1-240x300.jpg" alt="" width="240" height="300" /></a>En un libro de las escrituras, conocido como <em>La Perla de Gran Precio</em>, se le mostró el mundo a <span id="more-854"></span>Moisés por el creador mismo, <a href="http://mormon.org/learn/0,8672,802-3,00.html" class="external_link_tool">Jesucristo</a>, y durante este tiempo se dio cuenta, hasta cierto punto, cuán insignificante es él y toda la humanidad comparados con la grandeza y muchas obras de Dios (Ver Moisés capìtulo 1). Esta idea es apoyada por Moisés diciendo “Por esta causa, ahora sé que el hombre no es bnada, cosa que yo nunca me había imaginado” (ver Moisés 1:10). Sin embargo, antes se le había mostrado a Moisés algunas de las creaciones de Dios, Él le dijo a Moisés “tú eres mi hijo… Y tengo una obra para ti” (Moisés 1:4, 6). Cuando el Padre Celestial inicialmente le dijo esto a Moisés creo que es seguro decir que Moisés creía que tenía una obra que hacer. Sin embargo, Dios luego empezó a mostrarle a Moisés sus creaciones y posiblemente habría sido sencillo para Moisés empezar a cuestionar la importancia de su misión. Se le había dicho que él era el hijo del Padre Celestial, pero luego se le mostró grandes maravillas y creaciones, haciendo ver al hombre como si fuera nada; algo que nunca había considerado antes. En conjunto, de este tiempo que pasó con Dios el Padre durante esta experiencia, creo que Moisés era humilde y se dio cuenta de que a pesar de la vastedad de la creación, Dios le había dicho él tenía un valor. Esto inevitablemente cambió la relación de Moisés con el Padre Celestial, permitiéndole darse cuenta de que a pesar de la infinita creación, él era importante. Moisés significaba algo para Dios y el hombre era lo suficientemente importante para Dios como para hablarle. Además, esta experiencia es probablemente algo que él recordó durante toda su vida que era confirmada cada vez que sentía el amor de Dios por medio del Espíritu.</p>
<p>Después de leer el relato de Moisés, mi relación con Dios ha cambiado porque ahora me siento más cerca de Él. A mí no se me ha mostrado el mundo como a Moisés, aún así definitivamente puedo relacionarme con el sentimiento de Moisés de que el hombre no es nada. Sin embargo, a pesar de la insignificancia del hombre, Dios habló a Moisés, y creo que también nos habla a cada uno de nosotros. No he hablando con el Padre Celestial cara a cara como Moisés, pero he escuchado su voz en las escrituras. He escuchado a Dios en la risa de las voces de los niños, así como en el sonido de las olas rompiendo en la playa. Dieter F. Uchtdorf una vez dijo, “Esta es una paradoja del hombre. Comparado con el Creador, el hombre no es nada; pero somos todo para Dios”. En resumen, mi relación con Dios el Padre ha cambiado porque creo más plenamente que soy importante para el Padre, y si soy importante para Él nada puede ser demasiado abrumador.</p>
<p><strong>Recursos Adicionales:</strong></p>
<p>Aprenda cómo Dios el Padre nos ayuda a alcanzar nuestro potencial.</p>
<p>Asista a un centro “<a href="http://mormon.org/mormonorg/spa/" class="external_link_tool">mormón</a>” de reuniones local</p>
<p>Aprender el Plan de felicidad de Dios trae mayor entendimiento y gozo a la vida. Aprenda más hoy.</p>
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		<title>Dios el Padre y el Hombre</title>
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		<pubDate>Mon, 16 Apr 2012 23:52:34 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Delmy</dc:creator>
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		<category><![CDATA[carácter de Dios]]></category>
		<category><![CDATA[Confiar en Dios]]></category>
		<category><![CDATA[Dios]]></category>
		<category><![CDATA[La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días]]></category>

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		<description><![CDATA[Escrito por Julia Baker, una estudiante de la BYU, que estudia un volumen de la escritura conocida como la Perla de Gran Precio, el cual está escrito por profetas; los miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, “los mormones” lo veneran como un texto sagrado. Esta publicación viene de [...]]]></description>
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			   </div><p><em>Escrito por Julia Baker, una estudiante de la BYU, que estudia un volumen de la escritura conocida como la Perla de Gran Precio, el cual está escrito por profetas; los miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, “los mormones” lo veneran como un texto sagrado. Esta publicación viene de un libro dentro de la Perla de Gran Precio conocido como el Libro de Moisés; es un extracto de la traducción de la Biblia como fue revelado a José Smith el profeta, junio de 1830 – febrero 1831.</em></p>
<p><strong>Nuestra relación con Dios el Padre<span id="more-844"></span></strong></p>
<p>Yo crecí en Fort Worth Texas, una ciudad golpeada justo en el medio del paso de los tornados. Recuerdo una noche cuando los vientos estaban soplando fuera de mi ventana, el golpe de un rayo cayó cerca. La pura fuerza de tal poder natural abriéndose paso por el aire en tan relativa proximidad sacudió el vidrio en los paneles de mi ventana y me hizo sonar los oídos. Nunca había sentido miedo por las tormentas, pero en ese momento me llamó la atención tener el mismo descubrimiento que sintió Moisés: “Por esta causa, ahora sé que el hombre no es nada, cosa que yo nunca me había imaginado” (Moisés 1:10).</p>
<p><a href="http://elcristo.org/files/2012/04/mormon-doctrine.jpg"><img class="alignleft size-medium wp-image-845" title="mormon-doctrine" src="http://elcristo.org/files/2012/04/mormon-doctrine-240x300.jpg" alt="" width="240" height="300" /></a>Cuando por primera vez leí el encuentro de Moisés con el Poder Natural en el capítulo uno de Moisés, ubicada en la Perla de Gran Precio; un libro de escrituras sostenida como sagrada por los Santos de los Últimos Días, los “<a href="http://misionerosmormones.com/" class="external_link_tool">mormones</a>”; sentí como que había cierta desconexión en lo que Moisés aprendió sobre su relación con Dios el Padre. Después de haber estado en presencia de la gloria del Señor, él supo que el hombre no era nada. Y todavía, cuando Satanás vino a confrontarlo, Moisés lo resistió con un profundo entendimiento de su propio potencial divino, sabiendo que él era “un hijo de Dios, a semejanza de Su Unigénito” (Moisés 1:13). Parecía tan extraño que Moisés pudiera sentir que no era nada y aun así tener también un potencial infinito.</p>
<p>Cuando aprendí sobre mi relación con Dios el Padre al lado de Moisés proviene de la síntesis a menudo citada de la maravillosa visión en Moisés uno, declarada en el versículo 39: “Porque, he aquí, ésta es mi obra y mi gloria: Llevar a cabo la inmortalidad y la vida eterna del hombre”. La frase operativa aquí es “llevar a cabo”. Particularmente cuando leemos los relatos de experiencias espirituales singularmente fantásticas, como la visión de Moisés de las obras de Dios, olvidamos que nuestro camino para darnos cuenta de nuestro potencial es un proceso. No ha ocurrido en un momento de gloria, sino en toda una vida de intentar de ser más como Dios. Él está dispuesto a ayudarnos conforme continuemos incrementando nuestro conocimiento, fe y poder. No debemos permanecer sin esperanza por nuestro estado comparado con la “nada”, sino que debemos también darnos cuenta de que completar nuestro potencial para convertirnos como Dios el Padre es un largo proceso que requiere paciencia. Conforme progresamos y mejoramos, Dios tendrá a bien compartir más y más de Sus misterios con nosotros, hasta que podamos ser iguales a Él en conocimiento y en poder ilimitado.</p>
<p>Recursos Adicionales:</p>
<p>Podemos convertirnos como nuestro <a href="http://www.lds.org/bc/content/shared/content/spanish/pdf/language-materials/35744_spa.pdf?lang=spa">Padre Celestial</a>. Aprenda más en el sitio oficial de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (inadvertidamente llamada por amigos de otras religiones como la “Iglesia Mormona”).</p>
<p>Aprenda más <a href="http://mormon.org/mormonorg/spa/creencias/la-restauraci%C3%B3n-de-la-verdad/dios-es-su-amoroso-padre-celestial">acerca de Dios</a>.</p>
<p>Solicite una copia gratis del <a href="http://mormon.org/mormonorg/spa/creencias/el-plan-de-felicidad-de-nuestro-padre-celestial/solicite-un-ejemplar-gratuito-del-libro-de-morm%C3%B3n"><em>Libro de Mormón</em></a> o la<em> </em><a href="http://mormon.org/mormonorg/spa/creencias/el-plan-de-felicidad-de-nuestro-padre-celestial/solicite-un-ejemplar-gratuito-de-la-santa-biblia"><em>Biblia</em></a><em>.</em></p>
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		<title>La Segunda Venida de Jesucristo</title>
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		<pubDate>Mon, 16 Apr 2012 23:48:45 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Delmy</dc:creator>
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		<category><![CDATA[Dios]]></category>
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		<category><![CDATA[José Smith]]></category>
		<category><![CDATA[La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días]]></category>
		<category><![CDATA[Libro de Mormón]]></category>
		<category><![CDATA[Preparación para la segunda venida]]></category>
		<category><![CDATA[señales de los tiempos]]></category>
		<category><![CDATA[Últimos Días]]></category>

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		<description><![CDATA[Justo después que Jesucristo ascendiera a los cielos luego de Su resurrección, los ángeles proclamaron a Sus discípulos que Él regresaría nuevamente un día para reinar en la tierra por 1,000 años. Desde entonces hasta este tiempo, los cristianos de todo el mundo han esperado con entusiasmo Su regreso. El período de tiempo que precede [...]]]></description>
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			   </div><p><a href="http://elcristo.org/files/2012/04/mormon-Christ-Jesus1.jpg"><img class="alignright size-medium wp-image-840" title="mormon-Christ-Jesus1" src="http://elcristo.org/files/2012/04/mormon-Christ-Jesus1-300x240.jpg" alt="" width="300" height="240" /></a>Justo después que Jesucristo ascendiera a los cielos luego de Su resurrección, los ángeles proclamaron a Sus discípulos que Él regresaría nuevamente un día para reinar en la tierra por 1,000 años. Desde entonces hasta este tiempo, los cristianos de todo el mundo han esperado con entusiasmo Su regreso. El período de tiempo que precede al retorno de Cristo es llamado los “últimos días”. Es el tiempo, período específicos en el que ocurrirán los prerrequisitos necesarios para la Segunda Venida.</p>
<p><strong>Los Últimos Días<span id="more-839"></span></strong></p>
<p>La Iglesia de <a href="http://www.iglesiadejesucristo.org.co/" class="external_link_tool">Jesucristo</a> de los Santos de los Últimos Días (inadvertidamente a la que se refieren en ocasiones como “<a href="http://creenciasmormonas.com/" class="external_link_tool">La Iglesia Mormona</a>” en los medios de comunicación) enseña que ahora estamos viviendo en los últimos días. Los últimos días son los días de la dispensación del cumplimiento de los tiempos como se refiere en Efesios 1:10, cuando Dios reunirá a todas las cosas en Cristo. Por medio de José Smith, el profeta fundador del <a href="http://www.losmormones.org/" class="external_link_tool">mormonismo</a>, toda la verdad que se ha hecho saber a todos los santos profetas desde que el mundo comenzó ha sido reunida en una. Los <a href="http://www.lds.cl/" class="external_link_tool">mormones</a> creen que estos son los días en que las señales de la Segunda Venida son mostradas, los días de la “la restauración de todas las cosas, de que habló Dios por boca de sus santos profetas que han sido desde tiempos antiguos” (Hechos 3:21). Ahora estamos viviendo en ese período de tiempo, y la gran restitución (o restauración) está en proceso.</p>
<p><strong>Las Señales de los Tiempos</strong></p>
<p><a href="http://elcristo.org/files/2012/04/mormon-scriptures12.jpg"><img class="alignleft size-medium wp-image-841" title="mormon-scriptures12" src="http://elcristo.org/files/2012/04/mormon-scriptures12-240x300.jpg" alt="" width="240" height="300" /></a>Las escrituras antiguas y modernas contienen muchas profecías sobre los sucesos que ocurrirán antes de la Segunda Venida del Salvador. <em>El Antiguo y el Nuevo Testamento</em> contienen las palabras de los profetas y también las palabras de Jesús y Sus apóstoles con respecto a los últimos días. Más señales de los tiempos se pueden encontrar en <em>El Libro de Mormón, Otro Testamento de Jesucristo</em>, el cual es la historia religiosa de un pueblo cristiano que habitó en las Américas durante los tiempos antiguos. Otra fuente de información es <em>La Doctrina y Convenios</em>, un libro de revelaciones dada a José Smith y profetas subsecuentes de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Para mayor información sobre el canon de las escrituras mormonas, presione <a href="http://mormon.org/mormonorg/spa/creencias/la-restauraci%C3%B3n-de-la-verdad/el-libro-de-morm%C3%B3n">aquí</a>.</p>
<p>Las siguientes señales de los tiempos son todas sacadas de las escrituras, y de las enseñanzas de profetas de los tiempos modernos. Estas son señales que ya han sido o están en proceso de ser cumplidas:</p>
<p>1.  <strong>Habrá falsos profetas engañando a la gente</strong>. Satanás tendrá sus seguidores. Esto está sucediendo en la actualidad.</p>
<p>2. <strong>Habrá supercherías sacerdotales</strong>. Esto también esta sucediendo en la actualidad.</p>
<blockquote><p>Él manda que no haya supercherías; porque he aquí, son supercherías sacerdotales el que los hombres prediquen y se constituyan a sí mismos como una luz al mundo, con el fin de obtener lucro y alabanza del mundo; pero no buscan el bien de Sión (<em>El Libro de Mormón,</em> 2 Nefi 26:29).</p></blockquote>
<p>3. <strong>La restitución de todas las cosas</strong>. Esta es la restauración de la plenitud del evangelio de Cristo. Todas las verdades enseñadas por Dios a Sus profetas desde Adán hasta el actual pueden ser encontradas en La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. La Iglesia de Jesucristo fue restaurada por el Señor mismo, y es la misma Iglesia qué Él estableció entre los primeros Santos en los tiempos de Su ministerio en la tierra, con profetas, apóstoles y revelación continua siendo recibida para nuestra guía. El Señor es el mismo ayer, hoy y siempre, y el sacerdocio ha sido restaurado en la tierra. El proceso de restauración de todas las cosas continúa hoy.</p>
<p><strong>4. Un nuevo libro de escrituras antiguas saldrá a la luz</strong>. Como se profetiza en Ezequiel 37:16-17, <em>El Libro de Mormón, Otro Testamento de Jesucristo</em> ha sido traducido de grabados antiguos por el don y el poder de Dios. <em>El Libro de Mormón</em> es el palo, o el rollo, de Efraín, dado que la gente antigua que lo escribió eran descendientes de José. Añade su testimonio al de la Santa Biblia (El Palo de Judá). Esto cumple la profecía de que ambos serán uno en nuestras manos.</p>
<p><strong>5. Un mensajero precederá a la segunda venida del Mesías</strong>. Al igual que Juan el Bautista “preparó el camino del Señor” antes del nacimiento de Cristo, otro mensajero preparará el camino antes de Su segunda venida. Este mensajero era José Smith, al igual que Juan el Bautista era el mensajero para el ministerio mortal del Señor. Juan regresó personalmente para ordenar y bautizar a José Smith y Oliverio Cowdery el 15 de Mayo de 1829. Él les confirió el Sacerdocio Aarónico, el cual es el sacerdocio para ordenanzas menores. Después, Pedro, Santiago y Juan vinieron y los ordenaron al Sacerdocio de Melquisedec, el cual es el sacerdocio mayor. Le fue otorgado a Pedro por el Señor Jesucristo mismo, de esta manera confiriendo a Pedro y luego a José Smith el poder de obrar y hablar en el nombre de Dios en la tierra.</p>
<p><strong>6. Elías el profeta regresará, iniciando la reunión de los muertos</strong>. El 3 de abril de 1836, Elías el profeta preparó a José Smith y Oliverio Cowdery en el templo de Kirtland en Ohio, cumpliendo la profecía dada en Malaquías 4:5-6. Esta visita está registrada en <em>La Doctrina y Convenios</em>, sección 110. Elías vino para “volver el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres”. Él trajo y restauró las llaves del sellamiento a José Smith, los cuales hace posible que las familias sean selladas juntas por tiempo y por toda la eternidad en los templos de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Los mormones también buscan a sus ancestros para realizar ordenanzas de salvación para ellos en el templo, tales como el bautismo por los muertos. Las familias son selladas con sus ancestros fallecidos para que su relación pueda perdurar más allá del entierro. La profecía del regreso de Elías ha sido cumplida.</p>
<p><strong>7. Los elementos estarán en conmoción</strong>. Es obvio por el historial de huracanes, terremotos y tsunamis durante la década pasada que esta profecía está sucediendo ahora y está en aumento. <em>La Doctrina y Convenios </em>88:87-91 es una de muchas ubicaciones donde se puede encontrar profecías de hambruna, pestes, terremotos, etc. los cuales ocurrirán durante los últimos días.</p>
<p><strong>8. Habrá plagas y polución</strong>. Apocalipsis 16 describe varias plagas que serán vertidas sobre la tierra antes de la segunda venida de Jesucristo. Esto actualmente está teniendo lugar.</p>
<p><strong>9. Muchos no tendrán afecto natural</strong>. 2 Timoteo 3:1-4 declara que “habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a sus padres, ingratos, impíos, sin afecto natural”. Existe ahora una disminución general de la moralidad, junto con una pérdida y disminución de los estándares y los valores. Esto incluye un incremento de la blasfemia y burla de las cosas sagradas.</p>
<p><strong>10. Satanás tomará por asalto a la familia</strong>. Satanás, quien es llamado el “padre de la mentira”, está atacando a la familia, dirigiéndola a la ruptura, a la elevación de los índices de divorcio, hijos naciendo de padres solteros, ausencia de los padres e hijos que son abusados o abandonados. El aborto también mata a un gran número de niños no nacidos. Esta señal de los tiempos está siendo cumplida hoy en día.</p>
<p><strong>11. Hombres conspiradores en los Últimos Días</strong>. Los amos de las drogas y otros en nuestros tiempos conspiran para esclavizar a los hombres en adicciones de diferentes clases que finalmente pueden destruir tanto a los adictos como a sus familias. Hace más de 150 años, Dios advirtió a Su pueblo en una revelación al profeta José Smith evitar sustancias adictivas. Esta revelación, conocida como la Palabra de Sabiduría, se puede encontrar en <em>La Doctrina y Convenios</em> sección 89. También habrá agrupaciones de hombres en los últimos días, buscando poder y riqueza por medio del asesinato, extorsión, soborno, etc.</p>
<p><strong>12. El amor de muchos se enfriará</strong> (Mateo 24:12). Existe ahora en el mundo un incremento de la violencia y las turbas.</p>
<p><strong>13. Habrá guerras y rumores de guerra (Satanás hace estragos en los corazones de los hombres)</strong>. Las guerras y rumores de guerra han sido dominantes desde el tiempo de Cristo. Las guerras masivas del siglo 20, sin embargo, presentaron una clase de guerra que lo abarcaba todo que fue sin precedentes en la historia. Como se profetiza en <em>La Doctrina y Convenios </em>sección 1, versículo 35, la paz sin duda ha sido tomada de la tierra.</p>
<p><strong>14. Israel, incluidas las doce tribus perdidas y las casas de Judá y de José, se reunirán desde las cuatro partes de la tierra</strong>. Hay muchas profecías del Antiguo Testamento sobre la restauración de las tribus de Israel a la fe y a las tierras de origen de sus padres en los últimos días. Igualmente, los lamanitas, que son los nativos americanos descendientes de los pueblos que escribieron <em>El Libro de Mormón</em>, son miembros de la casa de José y serán restaurados a la fe de sus padres en los últimos días. La restauración de Israel como país, junto con la predicación continua del evangelio entre los pueblos nativos del Norte y del Sur de América, son evidencia del cumplimiento de esta profecía. Las diez tribus perdidas también están retornando al Señor conforme el evangelio de Jesucristo es predicado por todo el mundo, en toda nación y lengua.</p>
<p>Otras señales de los tiempos han sido profetizadas pero aún no han sucedido, aunque en algunos casos parece que la etapa está siendo establecida para su cumplimiento. Algunas de ellas son las siguientes:</p>
<p><strong>1. La guerra entre Dios y Magog, incluyendo la batalla del Armagedón y la batalla por Jerusalén</strong>. Las batallas finales están descritas en todo el Libro de Apocalipsis en <em>El Nuevo Testamento</em>. El ejército atacante será reprimido por 42 meses por dos profetas, invocando plagas y destrucción sobre ellos. Los profetas serán asesinados, estarán tirados en las calles por tres días y luego se levantarán nuevamente.</p>
<p><strong>2. El sol se convertirá en tinieblas, la luna en sangre y las estrellas caerán de los cielos</strong>. Estos eventos están profetizados en varias ubicaciones, incluyendo Hechos 2:20 y  <em>La Doctrina y Convenios </em>45: 42.</p>
<p><strong>3. Los Santos serán arrebatados para reunirse con el Salvador en una nube cuando Él descienda</strong>. Ver <em>La Doctrina y Convenios </em>sección 88:96-97.</p>
<p><strong>4. Los malvados serán quemados con fuego.</strong></p>
<p><strong>5. Cristo descenderá para reinar sobre la tierra por 1,000 años.</strong></p>
<p><strong>6. Satanás será atado</strong></p>
<p>Para más señales y eventos, vea Mateo 24, Doctrina y Convenios sección 8 y el Libro del Apocalipsis, por nombrar algunos.</p>
<p><strong>¿Cómo prepararse para la Segunda  Venida? Permaneciendo en lugares santos</strong></p>
<p><a href="http://elcristo.org/files/2012/04/Jesus-mormon-Christ2.jpg"><img class="alignleft size-medium wp-image-842" title="Jesus-mormon-Christ2" src="http://elcristo.org/files/2012/04/Jesus-mormon-Christ2-240x300.jpg" alt="" width="240" height="300" /></a>¿Cómo podemos prepararnos para tan turbulentos sucesos? Tanto el pánico como la complacencia son dominantes. Condiciones económicas adversas han provocado que muchos pierdan sus trabajos y así se dañe su habilidad de cuidar de sus familias. La aguda  violencia está provocando temor. En <em>La Doctrina y Convenios </em>38:30, dice, “si estáis preparados, no temeréis”. Los miembros de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días han sido amonestados por los líderes de la iglesia a ser autosuficientes, incluso a almacenar comida y agua en caso de desempleo, emergencias o colapso económico. Aún más importante, sin embargo, es nuestra preparación espiritual. Jesús ha dicho que en los últimos días, Sus discípulos “estarán en lugares santos y no serán movidos” (Doctrina y Convenios 45:32). Nuestros hogares y lugares de adoración son lugares sagrados si guardamos los mandamientos para que el Espíritu del Señor pueda estar allí. Podemos evitar que la maldad y la perdición del mundo nos lastimen y a nuestras familias con las decisiones que tomamos en lo que leemos, vemos, hacemos y decimos dentro de las paredes de nuestros propios hogares. Podemos confiar en que Dios está siempre protegiéndonos, aún en la oscuridad de los tiempos:</p>
<blockquote><p>Mas os digo, amigos míos: No temáis a los que matan el cuerpo, pero después nada más pueden hacer.</p>
<p>Mas os enseñaré a quién debéis temer: Temed a aquel que, después de haber quitado la vida, tiene poder para echar al infierno; sí, os digo: A éste temed.</p>
<p>¿No se venden cinco pajarillos por dos blancas? Pues ni uno de ellos está olvidado delante de Dios.</p>
<p>Y aun los cabellos de vuestra cabeza están todos contados. No temáis; de más valor sois vosotros que muchos pajarillos (Lucas 12:4-7).</p></blockquote>
<p>Las diez vírgenes en la parábola de Cristo esperaron largo tiempo para la llegada del Novio. Cuando finalmente llegó, aquellas que se habían preparado al guardar aceite adicional para sus lámparas fueron capaces de entrar a la celebración del matrimonio y regocijarse con Él. Estemos atentos a las señales de los tiempos, pero no tengamos temor. En lugar de ello, podemos permanecer firmes mientras el mundo ruge a nuestro alrededor, y regocijarnos con nuestro Señor y Salvador cuando Él venga a la tierra otra vez.</p>
<p><strong>Recursos Adicionales</strong></p>
<p><a href="http://www.lds.org/general-conference/2004/04/preparation-for-the-second-coming?lang=spa">Preparación para la Segunda Venida </a></p>
<p><a href="http://www.lds.org/study/topics/second-coming-of-jesus-christ?lang=spa">Estudio de Evangelio: La Segunda Venida de Jesucristo</a></p>
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		<title>Jesucristo y el Sacramento</title>
		<link>http://elcristo.org/827/jesucristo-y-el-sacramento?utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=jesucristo-y-el-sacramento</link>
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		<pubDate>Mon, 16 Apr 2012 23:27:53 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Delmy</dc:creator>
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		<category><![CDATA[La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días]]></category>

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		<description><![CDATA[Al reflexionar sobre mi juventud, recuerdo participar de la Santa Cena (Sacramento) en La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (inadvertidamente llamada la Iglesia “Mormona” por los medios de comunicación). Los hombres jóvenes, que poseían el sacerdocio de Dios, bendecían el pan partido y luego lo pasaban a la congregación; luego [...]]]></description>
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			   </div><p><a href="http://elcristo.org/files/2012/04/mormon-church-.jpg"><img class="alignleft size-medium wp-image-828" title="mormon-church-" src="http://elcristo.org/files/2012/04/mormon-church--300x240.jpg" alt="" width="300" height="240" /></a>Al reflexionar sobre mi juventud, recuerdo participar de la Santa Cena (Sacramento) en La Iglesia de <a href="http://mormon.org/learn/0,8672,802-3,00.html" class="external_link_tool">Jesucristo</a> de los Santos de los Últimos Días (inadvertidamente llamada la Iglesia “Mormona” por los medios de comunicación). Los hombres jóvenes, que poseían el sacerdocio de Dios, bendecían el pan partido y luego lo pasaban a la congregación; luego bendecían el agua y de la misma manera pasaban los pequeños vasos a aquellos que estaban presentes. También recuerdo a mi madre sabiamente hacer a un lado mis crayones y alcanzarme un libro de imágenes para que pueda ver imágenes de Jesús durante este momento sagrado. <span id="more-827"></span>En ese entonces no comprendí el simbolismo detrás de la Santa Cena (en el catolicismo, y en otras religiones, puede ser conocido comunión o Santa Comunión), pero recuerdo pensar que el pan tenía un mejor sabor que cualquier otro pan que pudiera comer en casa. Ni bien cumplí la edad suficiente para ser bautizada (8 años para los Santos de los Últimos Días) intenté replicar este pan de buen sabor en mi propia cocina, partiendo una rebanada de pan en pequeños trozos como los que vi en la iglesia. Luego los comí como bocadillos mientras veía dibujos animados en la televisión. ¡Qué triste fue para mí el hecho de que no sabían igual! Con el tiempo llegué a darme cuenta que la razón por la cual creía que sabía tan bien en la Iglesia no era por el tamaño del pan, sino debido al significado detrás de todo. Permítanme explicarlo:</p>
<p>Momentos antes que Jesucristo entrara al Jardín de Getsemaní, Él, junto con los Doce Apóstoles, se reunieron en el Alto Aposento, donde tuvieron La Última Cena; al final de esta importante reunión, Jesús de Nazaret instituyó el Sacramento (Ver Mateo 26:26-29). Allí el Salvador dijo a Sus discípulos que participen de la repartición del pan en <em>memoria</em> del sacrificio de Su cuerpo; y beber de la copa en <em>memoria</em> de Su sangre que fue derramada para la remisión de pecados. Mientras que los Santos de los Últimos Días (<a href="http://mormonsud.com/" class="external_link_tool">mormones</a>) no creemos en la transustanciación; el cambio literal del agua y el pan en la sangre y el cuerpo de Cristo; sí creemos que los emblemas representan plenamente y nos recuerdan de Su sacrificio supremo por nuestros pecados, y nos llena con Su Espíritu al volver a comprometernos de aplicar este sacrificio en nuestras vidas. Claro que el Espíritu involucrado en recordar al quien sacrificó Su vida por nosotros lo haría tanto que una niña pequeña amaría todo (incluso el buen sabor del pan) lo que esté asociado con esta ordenanza (un acto sagrado y formal realizado por la autoridad del sacerdocio; el poder de Dios en la tierra).</p>
<p><a href="http://elcristo.org/files/2012/04/mormon-baptism1.jpg"><img class="alignright size-medium wp-image-829" title="mormon-baptism1" src="http://elcristo.org/files/2012/04/mormon-baptism1-240x300.jpg" alt="" width="240" height="300" /></a>Cuando participamos del sacramento, renovamos el convenio (un acuerdo entre Dios y el hombre) que hicimos al bautizarnos. Al hacer esto prometemos tomar sobre nosotros el nombre de Jesucristo, prometemos recordarlo siempre, y prometemos guardar todos Sus mandamientos (ver D. y C. 20:77; Moroni 4:3; 5,2). Con cada convenio que el hombre guarde, Dios da una bendición. En la oración sacramental aprendemos que el Salvador conviene con nosotros que nosotros siempre tendremos Su Espíritu con nosotros. ¿Qué otra bendición más grande podría haber?</p>
<p>Cuando el Salvador murió, fue “un gran y postrer sacrificio” (ver Alma 34:13). El élder Bruce R. McConkie (ex miembro del quorum de los Doce Apóstoles en La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días) lo dijo proféticamente cuando declaró, “Jesús, celebrando la Fiesta de la Pascua, y de esta manera dignificando y cumpliendo la ley a plenitud, inició el sacramente de la Cena del Señor. El sacrificio terminó y se inició el sacramento. Fue el fin de la vieja era, y el principio de la nueva. El sacrificio significaba el derramamiento de sangre y el rasgado de la carne del Cordero de Dios. El sacramento sería en remembranza de su sangre derramada y carne magullada, los emblemas, el pan y el vino, los tipifican tan plenamente como el derramamiento de sangre de animales en sus días” (McConkie, <em>Comentario Doctrinal del Nuevo Testamento</em>, 1:719-20).</p>
<p>Abajo tenemos la dirección del Señor para las palabras de las oraciones del sacramento, al como se encuentra en el libro de escrituras modernas conocido como la <em>Doctrina y Convenios</em>, en la sección 20:77, 79:</p>
<blockquote><p>77 Oh Dios, Padre Eterno, en el nombre de Jesucristo, tu Hijo, te pedimos que bendigas y santifiques este pan para las almas de todos los que participen de él, para que lo coman en memoria del cuerpo de tu Hijo, y testifiquen ante ti, oh Dios, Padre Eterno, que están dispuestos a tomar sobre sí el nombre de tu Hijo, y a recordarle siempre, y a guardar sus mandamientos que él les ha dado, para que siempre puedan tener su Espíritu consigo. Amén.</p>
<p>79  Oh Dios, Padre Eterno, en el nombre de Jesucristo, tu Hijo, te pedimos que bendigas y santifiques este vino para las almas de todos los que lo beban, para que lo hagan en memoria de la sangre de tu Hijo, que por ellos se derramó; para que testifiquen ante ti, oh Dios, Padre Eterno, que siempre se acuerdan de él, para que puedan tener su Espíritu consigo. Amén.</p></blockquote>
<p>Las bendiciones de la Santa Cena (Comunión) son más preciosas que cualquier cosa del mundo que uno pueda imaginar. Una de las gloriosas bendiciones del bautismo es que nos volvemos limpios por medio de Jesucristo. Sé que he cometido errores desde que fui bautizada, y es por eso que estoy tan agradecida de que cada domingo pueda asistir a la reunión sacramental para renovar mis convenios bautismales con Dios y volver a ser limpia nuevamente; siempre y cuando tenga un “corazón quebrantado y espíritu contrito” (ver Libro de <a href="http://www.losmormones.org/" class="external_link_tool">Mormón</a>: Otro Testamento de Jesucristo: 3 Nefi 9:20).</p>
<p><em>Escrito por Ashley Bell, miembro de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (“Mormona”), graduada de la Universidad Brigham Young en Gestión Recreacional, esposa y futura madre, residente de Taylorsville, Utah.</em></p>
<p><strong>Recursos Adicionales:</strong></p>
<p>Asista a una iglesia mormona local utilizando este <a href="http://www.lds.org/maps/index.jsf?lang=spa#x=find&amp;m=microsoft&amp;lat=0&amp;lng=0&amp;z=2&amp;t=3">localizador de centros de reunión</a>.</p>
<p>¿Qué significa tener un corazón quebrantado y un espíritu contrito, y cómo esto puede acercarme a Jesucristo?</p>
<p>Vea a un apóstol de los tiempos modernos testificar de la importancia de la <a href="http://www.youtube.com/watch?v=A7nFhT1RhSA">Santa Cena</a>.</p>
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		<title>Nacer del Espíritu: Bautismo con Fuego</title>
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		<pubDate>Mon, 16 Apr 2012 23:19:23 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Delmy</dc:creator>
				<category><![CDATA[Definiciones bíblicas]]></category>
		<category><![CDATA[Jesús el Cristo]]></category>
		<category><![CDATA[bautismo con fuego]]></category>
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		<description><![CDATA[Las escrituras hacen frecuente referencia a nacer de Dios, nacer del Espíritu, y ser bautizado con fuego y con el Espíritu Santo. ¿Qué es exactamente este renacimiento, y como se realiza? Sacrificio y el Nacer del Espíritu En el Libro de Mormón el rey Benjamín enseñó que la naturaleza del hombre mortal era ajena a [...]]]></description>
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			   </div><p>Las escrituras hacen frecuente referencia a nacer de Dios, nacer del Espíritu, y ser bautizado con fuego y con el Espíritu Santo. ¿Qué es exactamente este renacimiento, y como se realiza?</p>
<p><strong>Sacrificio y el Nacer del Espíritu</strong></p>
<p><a href="http://elcristo.org/files/2012/04/mormon-prayer4.jpg"><img class="alignright size-medium wp-image-823" title="mormon-prayer4" src="http://elcristo.org/files/2012/04/mormon-prayer4-240x300.jpg" alt="" width="240" height="300" /></a>En el Libro de Mormón el rey Benjamín enseñó que la naturaleza del hombre mortal era ajena a la naturaleza de Dios. También definió, en el mismo versículo, el estado deseado de un santo:<br />
“sumiso, manso, humilde, paciente, lleno de amor y dispuesto a someterse a cuanto el Señor juzgue conveniente imponer sobre él” (Mosíah 3:19). Un verdadero santo está dispuesto a ser totalmente sumiso a Dios.</p>
<p>José Smith brinda una definición similar:<span id="more-822"></span></p>
<blockquote><p>Hagamos una observación aquí, de que una religión que no requiere del sacrificio de todas las cosas nunca tiene el poder suficiente para producir la fe necesaria para la vida y la salvación; porque, de la primera existencia del hombre, la fe necesaria para el gozo de la vida y la salvación nunca puede ser obtenida sin el sacrificio de todas las cosas terrenales….</p>
<p>Es en vano que las personas presuman entre sí que son herederos de éstas, o pueden ser herederos junto con aquellos que han ofrecido todo de sí en sacrificio, … a menos que ellos, de la misma manera, ofrezcan ante Él el mismo sacrificio, y por medio de esta ofrenda obtengan el conocimiento de que fueron aceptados por Él. (“<em>Lec Haes on Faith”, </em>Salt Lake City: N. B. Lundwall, n.d., 6:7-8).</p></blockquote>
<p>Tengamos en cuenta que los Santos de los Últimos Días, bajo el profeta José Smith o bajo cualquier profeta consiguiente, nunca han sido requeridos de sacrificar todas las cosas (excepto para aquellos que fueron martirizados en los primeros días de la Iglesia). Sin embargo, muchos de los fieles estaban dispuestos, y podían ver cómo eran las cosas temporales y las cosas sin valor del mundo cuando se comparaban con el valor del evangelio y la salvación.</p>
<p><strong>Nacer de Nuevo</strong></p>
<p>Nicodemo fue a <a href="http://mesias.co/" class="external_link_tool">Jesús</a> en la noche deseando saber cuáles eran los requisitos para la salvación. Sucintamente, Jesús respondió: “el que no naciere de nuevo no puede ver el reino de Dios”. Sin entender, pensando que Jesús se estaba refiriendo a un segundo nacimiento mortal, Nicodemo preguntó cómo podría ser tal cosa. Entonces el Salvador además definió el requisito: “el que no naciere de agua y del Espíritu no puede entrar en el reino de Dios” (Juan 3:5).</p>
<p>Así los requisitos fueron mencionados para entrar al reino de Dios, “Nacer del agua” es ciertamente bautismo por agua. ¿Hemos cumplido con esta ordenanza? Para aquellos de nosotros en la Iglesia de <a href="http://www.lds.org/?lang=spa&#038;country=es" class="external_link_tool">Jesucristo</a>, la respuesta es sí.</p>
<p>Pero, ¿hemos “nacido del Espíritu”? Esto no es muy fácil de responder. Hemos recibido la ordenanza de la imposición de manos llamada confirmación [para recibir la compañía del Espíritu Santo], ¿pero es todo lo que se necesita? ¿Todo pasa automáticamente después de la imposición de manos sobre nuestras cabezas por aquellos que tienen el Sacerdocio de Melquisedec?</p>
<p>¿<em>Hemos</em> nacido del Espíritu? ¿Hemos sido bautizados con fuego y con el Espíritu Santo?</p>
<p>Dejemos que Alma haga la pregunta de manera diferente: “Y ahora os pregunto, hermanos míos de la iglesia: ¿Habéis nacido espiritualmente de Dios? ¿Habéis recibido su imagen en vuestros rostros? <em>¿Habéis experimentado este gran cambio en vuestros corazones?</em>” (Alma 5:14; cursiva añadida).</p>
<p>Claro que no hay una respuesta simple para la pregunta, “¿Hemos nacido de nuevo espiritualmente?” Pero sí hay una respuesta. Para entenderla, debemos primero comprender las dos bendiciones distintas e individuales que pueden resultar de la ordenanza de confirmación; primero, el derecho a disfrutar de ciertos dones del Espíritu; y segundo, este cambio maravilloso que llega del bautismo con fuego y del Espíritu Santo.</p>
<p><strong>Dones del Espíritu</strong></p>
<p>Las escrituras especifican que los dones del Espíritu están para</p>
<blockquote><p>- saber que Jesús es el <a href="http://mesias.co/" class="external_link_tool">Cristo</a></p>
<p>- creer en las palabras de aquellos que saben</p>
<p>- conocer las diferencias de las administraciones</p>
<p>- tener el don del discernimiento</p>
<p>- tener la palabra del conocimiento</p>
<p>- tener el don de la sabiduría</p>
<p>- tener la fe para ser sanados</p>
<p>- tener la fe para sanar</p>
<p>- tener la fe para obrar milagros</p>
<p>- tener el don de la profecía</p>
<p>- hablar en distintas lenguas</p>
<p>- tener interpretación de lenguas.</p></blockquote>
<p>Ninguno de los dones anteriores habla del poderoso cambio que debe haber obrado sobre el corazón del hombre o del perdón de los pecados que viene con el nacimiento en el Espíritu. El élder Bruce R. McConkie define los “Dones del Espíritu” de la siguiente manera:</p>
<blockquote><p>Por la gracia de la devoción de seguir a Dios, la fe y la obediencia por parte del hombre; ciertas bendiciones espirituales especiales llamadas <em>dones del Espíritu</em> son otorgadas al hombre…</p>
<p>El propósito de estos dones es de iluminar, alentar y edificar a los fieles para que así puedan heredar la paz en esta vida y sean guiados hacia la vida eterna en el mundo venidero…</p>
<p>Se espera que las personas fieles busquen los dones del Espíritu con todo su corazón. Están para “procurar, pues los mejores dones”. … A algunos será dado un don; a otros, otro…. (<em>Doctrina Mormona</em>, 2da ed., Salt Lake City: Bookcraft, 1966, pág. 314).</p></blockquote>
<p><strong>Bautismo con Fuego</strong></p>
<p>En contraste con los comentarios anteriores sobre los dones del Espíritu de la definición élder McConkie sobre el “Bautismo con Fuego”:</p>
<blockquote><p><em>Para obtener la salvación toda persona responsable debe</em> recibir dos bautismos. Éstos son bautismo por agua y por el Espíritu. … El bautismo por el Espíritu es llamado el bautismo con Fuego y del Espíritu Santo. …<em>Por el poder del Espíritu Santo; que es el santificador</em> (3 Nefi 27:19-21); la <em>escoria, iniquidad, carnalidad, sensualidad, y toda cosa malvada es quemada fuera del alma humana como si fuera por fuego; la persona purificada se convierte literalmente en una nueva criatura del Espíritu Santo</em>. (Mosíah 27:24-26). Es nacido de nuevo.</p>
<p>El bautismo con fuego no es algo adicional a recibir el Espíritu Santo, más bien es el disfrute real del <em>don</em> el cual es conferido por la imposición de manos en el momento del bautismo. La “Remisión de pecados”, dice el Señor, viene “por el bautismo y por el fuego, sí, aún del Espíritu Santo”. (DyC 19:31; 2 Nefi 31:17). <em>Aquellos que reciben el bautismo con fuego están “llenos como de fuego”</em> (Helamán 5:45). (<em>Doctrina Mormona</em>, 2da ed., pág. 73; cursiva añadida).</p></blockquote>
<p>También establece bajo la sección “Nacer de Nuevo”:</p>
<blockquote><p>Para obtener la salvación en el reino celestial los hombres deben <em>nacer de nuevo</em> (Alma 7:14); nacer del agua y del Espíritu (Juan 3:1-13); nacer de Dios, para que sean transformados de su “estado caído carnal, a un estado de rectitud”, convirtiéndose en nuevas criaturas del Espíritu Santo (Mosíah 27:24-29). Deben convertirse en bebés recién nacidos en Cristo (1 Pedro 2:2); deben ser “espiritualmente engendrados” por Dios, nacer en Cristo, por lo tanto convertirse en sus hijos e hijas (Mosíah 5:7).</p>
<p>… Los elementos agua, sangre y Espíritu están presentes en ambos nacimientos. (Moisés 6:59-60). El segundo nacimiento empieza cuando los hombres son bautizados en el agua por un administrador legal; es completado cuando reciben verdaderamente la compañía del Espíritu Santo, convirtiéndose en nuevas criaturas por el poder purificador de este miembro de la Santidad. (<em>Doctrina Mormona,</em> 2da ed., pág. 101).</p></blockquote>
<p>Del debate del élder McConkie, describiendo los dones del Espíritu y el nacimiento del Espíritu, es sencillo discernir las diferencias. Primero, el nacimiento del Espíritu es fundamental para la salvación, mientras que los dones del Espíritu están disponibles como una gran bendición para ayudar y dar consuelo a los Santos mientras siguen el curso de sus vidas. Segundo, el nacimiento del Espíritu purga y santifica a la persona tanto que como una “nueva criatura del Espíritu Santo” es capaz de una vida que se acerca al estándar necesario para la exaltación; está dispuesto a sacrificar todas las cosas terrenales.</p>
<p><strong><a href="http://elcristo.org/files/2012/04/alma-baptize-baptism-mormon.jpg"><img class="alignleft size-medium wp-image-824" title="alma-baptize-baptism-mormon" src="http://elcristo.org/files/2012/04/alma-baptize-baptism-mormon-300x219.jpg" alt="" width="300" height="219" /></a>Volverse una “Criatura Nueva en Cristo”</strong></p>
<p>Los antiguos profetas pusieron en claro que es necesario el bautismo con fuego para que seamos capaces de vivir en la presencia de Dios eternamente. Un buen ejemplo es la explicación de Nefi de lo que se requiere para estar “en el camino estrecho y angosto”:</p>
<blockquote><p>Por tanto, amados hermanos míos, sé que si seguís al Hijo con íntegro propósito de corazón, sin acción hipócrita y sin engaño ante Dios, sino con verdadera intención, arrepintiéndoos de vuestros pecados, testificando al Padre que estáis dispuestos a tomar sobre vosotros el nombre de Cristo por medio del bautismo, sí, siguiendo a vuestro Señor y Salvador y descendiendo al agua, según su palabra, he aquí, entonces recibiréis el Espíritu Santo; <em>sí, entonces viene el bautismo de fuego y del Espíritu Santo</em>; y entonces podéis hablar con lengua de ángeles y prorrumpir en alabanzas al Santo de Israel (2 Nefi 31:13; cursiva añadida).</p></blockquote>
<p>Unos versículos después, Nefi reitera qué debemos hacer para nacer de nuevo:</p>
<blockquote><p>Por tanto, haced las cosas que os he dicho que he visto que hará vuestro Señor y Redentor; porque por esta razón se me han mostrado, para que sepáis cuál es la puerta por la que debéis entrar. Porque la puerta por la cual debéis entrar es el arrepentimiento y el bautismo en el agua; <em>y entonces viene una remisión de vuestros pecados por fuego y por el Espíritu Santo</em> (2 Nefi 31:17; cursiva añadida).</p></blockquote>
<p>Alma, durante su gran discurso sobre el sacerdocio, declara:</p>
<blockquote><p>Por tanto, fueron llamados según este santo orden, y fueron santificados, y sus vestidos fueron blanqueados mediante la sangre del Cordero.</p>
<p><em>Ahora bien, ellos, después de haber sido santificados por el Espíritu Santo</em>, habiendo sido blanqueados sus vestidos, encontrándose puros y sin mancha ante Dios, no podían ver el pecado sino con repugnancia; y hubo muchos, muchísimos, que fueron purificados y entraron en el reposo del Señor su Dios (Alma 13:11-12; cursiva añadida).</p></blockquote>
<p>Alma también describe vívidamente su propia conversión:</p>
<blockquote><p>… me he arrepentido de mis pecados, y el Señor me ha redimido; he aquí, he nacido del Espíritu. Y el Señor me dijo: <em>No te maravilles de que todo el género humano, sí, hombres y mujeres, toda nación, tribu, lengua y pueblo, deban nacer otra vez; sí, nacer de Dios, ser cambiados de su estado carnal y caído, a un estado de rectitud, siendo redimidos por Dios, convirtiéndose en sus hijos e hijas</em>; y así llegan a ser nuevas criaturas; y a menos que hagan esto, de ningún modo pueden heredar el reino de Dios. Os digo que de no ser así, deberán ser desechados…. No obstante, después de pasar mucha tribulación, arrepintiéndome casi hasta la muerte, el Señor en su misericordia ha tenido a bien arrebatarme de un fuego eterno, y he nacido de Dios (Mosíah 27:24-28; cursiva añadida).</p></blockquote>
<p>Cuando el Salvador enseñó a los nefitas, Él específicamente declaró su necesidad de ser nacidos del Espíritu, diciendo: “Después que seáis bautizados en el agua, he aquí, <em>os bautizaré con fuego y con el Espíritu Santo</em>. Por tanto, bienaventurados sois si creéis en mí y sois bautizados, después que me habéis visto y sabéis que yo soy” (3 Nefi 12:1; cursiva añadida).</p>
<p>Los nefitas entonces oraron para que recibieran esta gran bendición, y</p>
<blockquote><p><em>“…</em>cuando todos fueron bautizados, y hubieron salido del agua<em>, el Espíritu Santo descendió sobre ellos, y fueron llenos del Espíritu Santo y de fuego.</em></p>
<p>“<em>Y he aquí, fueron envueltos cual si fuera por fuego; y descendió del cielo</em>, … y descendieron ángeles del cielo, y les ministraron” (3 Nefi 19:13-14; cursiva añadida).</p></blockquote>
<p>Luego escuchemos a Orson Pratt:</p>
<blockquote><p>Sin la ayuda del Espíritu Santo, una persona que ha estado durante mucho tiempo acostumbrada a amar el pecado, y cuyas afecciones y deseos son a largo plazo con deleite en el canal degradado del vicio, no tendría más que un mínimo poder para cambiar su mentalidad, de inmediato, de su curso habitual, y para andar en la renovación de la vida. Aunque sus pecados pueden haber sido purificados, aun así tan poderosa es la fuerza del hábito que, sin haber sido renovado por el Espíritu Santo, sería superado fácilmente, y contaminado nuevamente por el pecado. Por consiguiente, es infinitamente importante que las afecciones y deseos sean, en su totalidad, cambiados y renovados, para provocar que éste rechace lo que antes amaba, y ame lo que antes rechazaba: <em>renovar tanto la mente del hombre es la obra del Espíritu Santo. …El bautismo con fuego, sin duda, hace referencia a las cualidades purificadoras del Espíritu Santo, el cual, al igual que el fuego, consume y destruye las afecciones impuras de aquellos que participan de él</em> (N. B. Lundwall, comp., <em>Discursos sobre el Espíritu Santo</em>, Salt Lake City: Bookcraft, Inc., págs. 33, 35; cursiva añadida).</p></blockquote>
<p>Una bella descripción del efecto de un renacimiento espiritual es brindada por el élder B. H. Roberts:</p>
<blockquote><p>Además de esa matriz espléndida de poderes y dones del Espíritu Santo, se nos dice que el resultado de poseerlo “es amor, gozo, paz, longanimidad, gentileza, bondad, fe, mansedumbre y templanza”. Sin duda podríamos decir con el apóstol Parley P. Pratt; aunque ligeramente cambiando su lenguaje; el Espíritu Santo se adapta a todos los órganos y atributos del hombre. Su influencia acelera todas las facultades intelectuales, incrementa, engrandece, expande y purifica todas las pasiones y afecciones naturales; y los adapta por el don de la sabiduría a su utilización justa. Inspira, desarrolla, cultiva y madura todas las simpatías buenas, gozos, gustos, sentimientos afines y afecciones de nuestra naturaleza. Inspira la virtud, amabilidad, bondad, ternura, gentileza y caridad. Desarrolla la belleza de la persona, forma y función. Tiende a la salud, vigor, ánimo y sentimiento social. Desarrolla y vigoriza todas las facultades físicas e intelectuales del hombre. Fortalece y vigoriza y entona los nervios. En resumen, es, por así decirlo, la médula del hueso, gozo para el corazón, luz para los ojos, música para los oídos y vida para el ser entero (“<em>Key to Theology,</em> p. 102) (<em>El Evangelio</em>, 9na ed., Salt Lake City: Deseret Book Co., 1950, págs. 204-5).</p></blockquote>
<p><strong>No hay otorgamiento automático</strong></p>
<p>Con las poderosas declaraciones precedentes de profetas antiguos y modernos frescas en nuestras mentes, algunos pueden llegar a decir en sus corazones: “He recibido el don del Espíritu Santo por la imposición de manos; ¿Por qué no he recibido tal experiencia?”</p>
<p>La respuesta a esto bien puede ser que sin duda ¡ellos <em>no</em> recibieron el “don” del Espíritu Santo! La ordenanza de la imposición de manos sólo le da el derecho al don a uno cuando uno califica para ello. Escuchemos al élder McConkie:</p>
<blockquote><p>El mero cumplimiento con la formalidad de la ordenanza del bautismo no quiere decir que una persona ha nacido de nuevo. Nadie puede nacer de nuevo sin el bautismo, pero la inmersión en el agua y la imposición de manos para conferir el Espíritu Santo por sí mismas no garantizan que la persona ha sido o será nacida de nuevo. El renacimiento toma lugar sólo para aquellos que en verdad disfruten del don o la compañía del Espíritu Santo, sólo para aquellos que son totalmente convertidos, que se han entregado sin restricción al Señor. Así Alma se dirigió a sus “hermanos de la iglesia”, y puntualmente les preguntó si habían “nacido espiritualmente de Dios”, recibido la imagen de Dios en sus rostros y tenían el “cambio poderoso” en sus corazones lo que siempre asiste a la luz del Espíritu (Alma 5:14-31) (<em>Doctrina Mormona</em>, 2da ed., pág. 101).</p></blockquote>
<p>El nacimiento del Espíritu no vendrá automáticamente. Una persona debe hacer un esfuerzo concentrado de buscar esta gran bendición. A veces se necesitará meses y años de preparación.</p>
<p>¿Sabremos cuándo recibamos el nacimiento del Espíritu? ¿Viene gradualmente de manera que ya podemos haberlo recibido pero no nos dimos cuenta? No hay duda de que la preparación espiritual para recibir este “nuevo nacimiento” puede ser un proceso largo y gradual. Pero el cambio distintivo mencionado por Alma me lleva a creer que uno no puede recibir tal experiencia sin una conciencia poderosa de ello. Como el “testigo del Espíritu”, reconoceremos fácilmente este don cuando llegue, y sabremos el día y la hora en que lo recibamos.</p>
<p>Otra razón por la que creo que sabremos cuando el nacimiento del Espíritu llegue es que en este punto nuestros pecados serán purificados de nosotros; una experiencia descrita por palabras como “fuego” y “quemadura”. Seguramente tal purga interna será perceptible.</p>
<p>Un profeta moderno, el presidente Marion G. Romney, dice:</p>
<blockquote><p>La conversión es efectuada por el perdón divino, lo que remite los pecados. La secuencia es algo como esto. Un buscador sincero oye el mensaje. Pregunta al Señor en oración si es verdad. El Espíritu Santo le da un testimonio. Eso es un testimonio. Si el testimonio de uno es lo suficientemente fuerte, se arrepiente y obedece los mandamientos.<em> Por tal obediencia recibe el perdón divino lo que remite los pecados</em>. Por tanto es convertido a una nueva vida. Su espíritu es sanado (<em>“Improvement Era” </em>(Artículo en inglés, diciembre de 1963, pág. 1066; cursiva añadida).</p></blockquote>
<p><strong>Experiencias de renacimiento de creyentes</strong></p>
<p><a href="http://elcristo.org/files/2012/04/pentecost2.jpg"><img class="alignright size-medium wp-image-825" title="pentecost2" src="http://elcristo.org/files/2012/04/pentecost2-208x300.jpg" alt="" width="208" height="300" /></a>Tal vez si vemos a algunos de aquellos que han experimentado el renacimiento espiritual podremos identificar mejor y relacionarlo con el proceso. Un buen punto de inicio es la experiencia de Pedro; su desarrollo espiritual está claramente delineado en las escrituras. Pedro estaba estrechamente asociado con el Salvador a lo largo de la mayoría de Sus tres años de ministerio.  Pedro vio la sanación de los enfermos, el resucitar de un muerto, y el sosiego de los mares. Vio a Cristo transfigurado con Moisés y Elías en el monte y oyó la voz de Dios declarar, “Éste es mi Hijo amado, en quien me complazco; a él oíd”. (Mateo 17:5).</p>
<p>¿Podríamos decir que Pedro tuvo un testimonio anterior a la muerte del  Salvador?</p>
<p>Sin duda alguna sí. En un punto Jesús preguntó a Sus discípulos, “¿quién decís que soy Yo?” y “Respondió Simón Pedro y dijo: ¡Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente!</p>
<blockquote><p>“Entonces, respondiendo Jesús, le dijo: Bienaventurado eres, Simón hijo de Jonás, <em>porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos”</em> (Mateo 16:15-17; cursiva añadida). Aquí Jesús confirmó que Pedro sin duda <em>sabía,</em> por revelación, de la divinidad de la misión de Cristo.</p>
<p>Pero aunque Pedro tenía un testimonio, aún no estaba convertido. Un año después, Jesús le dijo, “<em>y tú, una vez vuelto</em>, fortalece a tus hermanos” (Lucas 22:32; cursiva añadida).</p></blockquote>
<p>Es interesante ver el cambio notable que tuvo lugar en Pedro cuando fue convertido. El poder y la fortaleza de Pedro en el libro de Hechos están fuera de duda. ¿Cuando recibió Pedro este “cambio poderoso” en su corazón? Tengamos en mente que la prédica de Pedro en Hechos estaba dirigida a la misma gente que había matado a Cristo y podía hacer lo mismo con él. El “cambio poderoso” que deshizo el miedo, intensificó el compromiso y le dio poder a su testimonio vino cuarenta y nueve años después de la resurrección de nuestro Salvador en Pentecostés con el otorgamiento del Espíritu Santo sobre la Iglesia.</p>
<p>¿Podría ser que los Doce Apóstoles fueran “nacidos del fuego” en este tiempo? Yo creo que sí fue así. La experiencia de Pedro no sólo verifica la diferencia entre el testimonio y la conversión, sino también revela dramáticamente la intensidad del impacto el cual el “cambio poderoso” tiene sobre los corazones de los hombres. Algunos ejemplos modernos más pueden también ayudar al lector a evaluar su estado en relación al renacimiento espiritual. Tengamos en cuenta cuán similares son estos ejemplos con los relatos en las escrituras. El élder Parley P Pratt. Relata el siguiente incidente en su autobiografía:</p>
<blockquote><p>Mi amada esposa ha vivido ahora para cumplir su destino; y cuando el niño estaba vestido, y ella lo hubo mirado y abrazado, ella dejó de vivir en la carne. Su muerte sucedió cerca de tres horas después del nacimiento de su hijo prometido. Unos días antes de su muerte ella había tenido una visión en pleno día mientras estaba sentada en su habitación. <em>Estaba embargada o inmersa en un pilar de fuego, el cual parecía llenar la habitación entera, como si fuera a consumirla y todas las cosas en ella; y el Espíritu susurró a su mente, diciendo: “Habéis sido bautizada por fuego y el Espíritu Santo”.</em> También le dio a entender que debía tener el privilegio de partir de este mundo de lamento y dolor, e ir al paraíso de descanso tan pronto como hubiera cumplido la profecía en relación al hijo prometido. Esta visión se repitió al siguiente día a la misma hora, a saber: doce en punto. Ella fue envuelta por un gozo y una paz inefables, y <em>lucía cambiada en toda su naturaleza desde ese momento en adelante.</em> (<em>Autobiografía de Parley P. Pratt</em>, Salt Lake City: Deseret Book Co., 1972, pág. 166; cursiva añadida).</p></blockquote>
<p>El presidente Lorenzo Snow también relata la experiencia de su renacimiento:</p>
<blockquote><p>Después de dos o tres semanas después que me bauticé, un día mientras estaba ocupado en mis estudios, empecé a reflexionar sobre el hecho que no había obtenido un conocimiento de la verdad de la obra… empecé a sentirme muy inquieto. Dejé a un lado mis libros, salí de la casa y anduve deambulando a través de los campos bajo la influencia opresiva de un espíritu melancólico y desconsolador, mientras que una indescriptible nube de oscuridad parecía envolverme. Había tenido la costumbre, al final del día, de retirarme para orar secretamente, a una arboleda… pero en esta ocasión no sentí el deseo de hacerlo. El espíritu de oración había partido y los cielos parecían de bronce sobre mi cabeza. Finalmente, dándome cuenta que la hora de orar secretamente había llegado, concluí que no iría al servicio de la tarde, como una formalidad, arrodillado como estaba por el hábito de hacerlo, y en mi lugar privado de costumbre, pero no me sentía como debía sentirme.</p>
<p><em>Tan pronto abrí mis labios en un esfuerzo para orar, cuando escuché un sonido, justo arriba de mi cabeza, como un susurro de túnicas de seda; e inmediatamente el Espíritu de Dios descendió sobre mí: envolviendo mi persona completamente, llenándome desde la coronilla hasta la planta de mis pies, ¡oh, qué gozo y felicidad sentí!</em> Ningún idioma puede describir la transición casi instantánea de estar en una densa nube de oscuridad mental y espiritual a la luz refulgente y de conocimiento… <em>Fue un bautismo completo, una inmersión tangible en el principio o elemento celestial, el Espíritu Santo; y aún más real y físico en sus efectos sobre cada parte de mi ser que la inmersión en el agua;</em> disipando por siempre, tanto como la razón y la memoria duren, toda posibilidad de duda. …</p>
<p>No podría decir cuánto tiempo permanecí en flujo total del dichoso gozo y la iluminación divina, pero fueron varios minutos antes que el elemento celestial que me llenó y me rodeó empezara a desvanecerse gradualmente. Al levantarme de mi postura de oración,… <em>supe </em>que Él había conferido sobre mí lo que sólo un ser omnipotente puede conferir; lo que es de mayor valor que toda la riqueza y honores que el mundo pueda otorgar. Esa noche, cuando me retiré a descansar, las mismas manifestaciones maravillosas se repitieron, y continuaron haciéndolo por varias noches sucesivas. El dulce recuerdo de aquellas gloriosas experiencias… imparte una influencia inspiradora&#8230; y confío que lo harán hasta el cierre de mi existencia terrenal. (<em>Biografía a11d Registro Familiar de Lorenzo Snow</em>, comp. Eliza R. Snow, Salt Lake City: Deseret Book Co., 1884, págs. 7-9; mayoría de cursiva añadida).</p></blockquote>
<p>Con estos ejemplos frescos en nuestra mente, ¿pueden visualizar el impacto espiritual de una experiencia como tal? ¿Pueden imaginar cómo aquellos que han sido nacidos de nuevo pueden vivir más plenamente la ley de sacrificio después de tal renacimiento? ¿Pueden ver cómo la habilidad de vivir mucho más cerca al estándar de una vida semejante a la de Cristo sería incrementada? La conveniencia del renacimiento espiritual está fuera de duda.</p>
<p>¿Hemos tenido esta experiencia? Como Alma preguntó: “¿Habéis nacido espiritualmente de Dios? ¿Habéis recibido su imagen en vuestros rostros? ¿Habéis experimentado este gran cambio en vuestros corazones?”</p>
<p><strong>*Adaptado de <em>Nacer del Espíritu</em> por E. Richard Packham, CFI Publishers.<br />
Springville, Utah, 2008.</strong></p>
<p><strong>Additional Resources:</strong></p>
<p><strong>Recursos Adicionales:</strong></p>
<p><a href="http://jesuschrist.lds.org/SonOfGod/spa/" target="_blank">Jesucristo en el Mormonismo</a></p>
<p><a href="http://creenciasmormonas.com/" target="_blank">Creencias Mormonas</a></p>
<p><a href="http://bibliamormona.com/" target="_blank">Mormones y la Biblia</a></p>
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		<title>¿Quién o qué es Dios?</title>
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		<pubDate>Sat, 02 Jan 2010 06:52:03 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[Antes de decir algo más, quiero dejar en claro que la respuesta real a esa pregunta está más allá del alcance de este artículo; es más, está más allá del alcance de la mortalidad y todas las cosas temporales: porque “esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y [...]]]></description>
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			   </div><p>Antes de decir algo más, quiero dejar en claro que la respuesta real a esa pregunta está más allá del alcance de este artículo; es más, está más allá del alcance de la mortalidad y todas las cosas temporales: porque “esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado” (Juan 17:3). Además, será un largo tiempo después de haber pasado por el velo antes de que se hayas aprendido [todos los principios de exaltación]. No todo es para ser comprendido en este mundo, será una gran trabajo aprender nuestra salvación y exaltación, incluso más allá de la tumba. (José Smith, Historia de la Iglesia, 6:306-7)</p>
<p><a href="http://elcristo.org/files/2010/01/in_his_light-208x300.jpg"><img src="http://elcristo.org/files/2010/01/in_his_light-208x300.jpg" alt="" width="208" height="300" class="alignleft size-full wp-image-635" /></a>Ahora estoy en condiciones de intentar una respuesta básica a la pregunta de arriba.<span id="more-634"></span></p>
<p>Una de las más profundas declaraciones que actuará como el comienzo de nuestra respuesta fue formulada por el profeta José Smith. Él dijo, “Es el primer principio del Evangelio conocer con certeza el carácter de Dios” (Enseñanzas del profeta José Smith, comp. José Fielding Smith. Salt Lake City: Libros Deseret. 1938. 345). Porque “carácter” significa tanto “atributos” y “naturaleza” (Cf. Gordon B. Hinckley. Fe: Esencia de la religión verdadera. Salt Lake City: Libros Deseret. 1989. 20-27.). Con el fin de conocer a Dios y así recibir la vida eterna, debemos aprender de sus atributos divinos y su naturaleza divina. Porque “el conocimiento de cosas divinas y espirituales es absolutamente esencial para la salvación” (Diccionario de la Biblia, “conocimiento”, véase también Romanos 10:14). Se ha escrito mucho en relación a los atributos divinos de Dios, por lo que en este artículo voy a intentar una breve explicación del otro significado de carácter, uno sobre el cual rara vez se habla &#8211; la naturaleza divina de Dios.</p>
<p>Ya dije que es el “primer principio del Evangelio conocer con certeza el carácter de Dios”. Además, “si los hombres y mujeres no comprenden el carácter de Dios, no se comprenden a sí mismos” (Enseñanzas del Profeta José Smith, comp. Joseph Fielding Smith [Salt Lake City: Libros Deseret Co., 1938], p. 343). Esto se debe a que “todos los seres humanos –hombres y mujeres – son creados a imagen de Dios”- todos son un hijo o hija espiritual amados de padres celestiales y como tal, todos tienen una naturaleza divina y destino divino” (La familia: Una proclamación para el mundo. Salt Lake City: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. 1995).</p>
<p>La razón por la que el hombre y la mujer son creados a imagen de Dios (Génesis 1:27) es porque “el Padre tiene un cuerpo de carne y hueso tangible como el del hombre, el Hijo también, pero el Espíritu Santo no tiene un cuerpo de carne y hueso, sino que es un personaje de Espíritu” (Doctrina y Convenios 130:22). Esta es la naturaleza corpórea básica de Dios Padre y su hijo Jesucristo. Dios Padre, su hijo Jesucristo el premortal Jehová y el Espíritu Santo son tres personajes separados y distintos. (Cf. Jeffery Holland. El único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien Él ha enviado. Salt Lake City: Libros Deseret. 2008. 208-214).</p>
<p>Para algunos puede ser extraño decir que Dios tiene un cuerpo tan tangible (o “posible de tocar y sentir”) como el del hombre. Jeffery R. Holland elocuentemente dijo:</p>
<blockquote><p>“Si la idea de un Dios encarnado es repugnante, ¿por qué lo son las doctrinas centrales y las características más singularmente distintivas de todo el cristianismo la Encarnación, la Expiación, y la Resurrección física del Señor Jesucristo? Si tener un cuerpo no sólo no es necesario, sino que no deseable por la Deidad, ¿por qué el Redentor de la humanidad redime Su cuerpo, redimiéndolo del asidero de la muerte y la tumba, garantizando que nunca más será separado de Su espíritu en el tiempo o la eternidad? Cualquiera que descarte el concepto de un Dios encarnado descarta tanto al Cristo mortal como al resucitado. Nadie que diga ser un verdadero cristiano querrá hacerlo” (Ibíd.).</p></blockquote>
<p>Es fácil llegar a la conclusión de que Jesucristo, el Hijo del Padre Eterno, tiene “un cuerpo de carne y hueso tan tangible como el del hombre” como Él mismo lo dijo (Cf. Lucas 24:39). Jesucristo resucitó y resucitar significa “la unión de un cuerpo espiritual con un cuerpo de carne y hueso, no ser dividido nunca más” (Diccionario de la Biblia, “Resurrección”) hubo muchos que tocaron las palmas de Sus manos, palparon las marcas de los clavos en sus pies e introdujeron sus manos en su costado (Cf. Juan 20:27, 3 Nefi 11:14-15).</p>
<p>También es fácil llegar a la conclusión que el Espíritu Santo “no tiene un cuerpo de carne y huesos, sino es un personaje de Espíritu. De no ser así, el Espíritu Santo no podría morar en nosotros” (Doctrina y Convenios 130:22) Por lo tanto su nombre es el Espíritu Santo.</p>
<p>Sin embargo, decir que Dios Padre tiene “un cuerpo de carne y hueso” es una seria afirmación, especialmente al considerar algunas declaraciones contradictorias encontradas en el Nuevo Testamento. Una de las más perplejas de estas declaraciones es dada por el mismo Salvador: “Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren.” (Juan 4:24)</p>
<p>A menudo este pasaje se toma fuera de contexto. En Juan capítulo cuatro, el Salvador estaba enseñando a la mujer de Samaria cómo servir. Él no le estaba dando un discurso sobre la naturaleza corpórea de su Padre o la falta de esta. Pero fuera de contexto o no, solo porque Dios es un Espíritu no significa que sólo sea un espíritu y nada más. Es más, el hombre es espíritu (Doctrina y Convenios 93:33) y Dios es por lo tanto un Espíritu en el mismo sentido que nosotros somos espíritus, un cuerpo espiritual cubierto con un cuerpo físico (Cf. Ether 3:9). Por último, la traducción común de este pasaje (Juan 4.24) es un error. Una versión más completa de éste fue dada al profeta José Smith en revelación y confirma que el Salvador estaba enseñando cómo servir. “Porque a los tales Dios ha prometido su Espíritu. Y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren” (Juan 4.26 TJS).</p>
<p>El cuerpo de Dios es, por supuesto, diferente al nuestro. Es inmortal, perfecto, glorificado y resucitado. Y debido a que Jesús el Cristo resucitó y rompió los lazos de la muerte, todos los que han vivido y vivirán en la tierra también resucitarán y recibirán sus cuerpos después que mueran, cuerpos que son inmortales, perfectos y glorificados. Los más fieles recibirán cuerpos celestiales. (Cf. 1 Corintios 15:22, 40-42)</p>
<p>Por lo tanto, “si los hombres no comprenden el carácter de Dios, no se comprenden a sí mismos”</p>
<p>José Smith dijo que “los principios fundamentales de nuestra religión son los testimonios de los Apóstoles y <a href="http://elcristo.org/files/2010/01/joseph-229x300.jpg"><img src="http://elcristo.org/files/2010/01/joseph-229x300.jpg" alt="" width="229" height="300" class="alignright size-full wp-image-636" /></a>Profetas con respecto a Jesucristo, que murió, fue enterrado y se levantó el tercer día y ascendió a los cielos, y otras cosas que pertenecen a nuestra religión son sólo apéndices de ello”. Jesús el Cristo es central para todo. El es “el camino, la verdad y la vida” (Juan 14:6). Es  “por él, por medio de él y de él los mundos son y fueron creados, y sus habitantes son engendrados hijos e hijas para Dios” (Doctrina y Convenios 76:24). Fue resucitado de la muerte y Él y su Padre no solo se aparecieron en sueños a  Esteban durante su martirio (Hechos 7:56) sino que también se aparecieron ante el joven José Smith a principios de la primavera de 1820. De Ellos, el profeta declara que vio dos Personajes, cuyo brillo y gloria desafían toda descripción… Uno de ellos me hablo, llamándome por mi nombre y dijo, señalando al otro: “Éste es mi amado Hijo. ¡Escúchalo! (Historia de José Smith 1:17)</p>
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		<title>¿Por qué Jesús es llamado el Hijo de Dios?</title>
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		<pubDate>Sat, 02 Jan 2010 05:52:06 +0000</pubDate>
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			   </div><p>A veces, algunas de las preguntas más simples son también algunas de las más profundas. Este tipo de preguntas son, por lo tanto, algunas de los más difíciles de responder. “¿Por qué Jesús es llamado Hijo de Dios?” es una de estas preguntas, sencilla, profunda y difícil de responder. Pero, como uno de mis profesores de inglés me dijo el otro día, “Las preguntas difíciles son las únicas preguntas que realmente valen la pena formular”. En ese caso, ¿por qué Jesús es llamado Hijo de Dios?</p>
<p>En un sentido básico, la pregunta está estrechamente relacionada con la pregunta que el Espíritu del Señor hizo a Nefi: “¿Comprendes la condescendencia de Dios?&#8221; (1 Nefi 11:16). Tenga en cuenta una definición de &#8220;condescender&#8221; que el Diccionario Oxford de Inglés le da a la palabra: “apartarse de los privilegios de la superioridad por una sumisión voluntaria; hundirse voluntariamente a la igualdad de condiciones con inferiores”. Siento que puedo utilizar la respuesta de Nefi a la pregunta del Espíritu como mi respuesta, “sé que ama a sus hijos; sin embargo, no sé el significado de todas las cosas” (1 Nefi 11:16-17).<span id="more-630"></span></p>
<p>Lo que dice el registro a continuación es una respuesta básica a la pregunta.</p>
<p>“Y [el Espiritu] le dijo a [Nefi]: He aquí, la virgen que tú ves es la madre del Hijo de Dios, según la carne.<br />
Y aconteció que vi que fue llevada en el Espíritu; y después que hubo sido llevada en el Espíritu por cierto espacio de tiempo, me habló el ángel, diciendo: ¡Mira!<br />
Y miré, y vi de nuevo a la virgen llevando a un niño en sus brazos.<br />
Y el ángel me dijo: ¡He aquí, el Cordero de Dios, sí, el Hijo del Padre Eterno! ¿Comprendes el significado del árbol que tu padre vio?” (1 Nefi 11:18-21).</p>
<p>James E. Talmage, un erudito bíblico, escribió sobre el nacimiento del Señor y qué significa que Jesús sea el Hijo de Dios:</p>
<p>“Ese Hijo que nació de María fue engendrado por Elohim, el Padre Eterno, no contraviniendo las leyes naturales, sino de acuerdo con una manifestación superior de las mismas; y el Hijo de esa asociación de santidad suprema— Paternidad celestial y maternidad pura aunque terrenal—habría de llamarse con toda propiedad el &#8220;Hijo del Altísimo&#8221;. En su naturaleza habrían de combinarse las potencias de la Divinidad, y la capacidad y posibilidades del estado mortal; y esto de acuerdo con la operación normal de la ley fundamental de herencia—declarada por Dios, demostrada por la ciencia y admitida por la filosofía— de que los seres vivientes se han de propagar según su especie. El Niño Jesús habría de heredar los rasgos físicos, mentales y espirituales, las tendencias y poderes que distinguían a sus padres: uno inmortal y glorificado, a saber, Dios; el otro humano, una mujer”. (Jesús el Cristo. Libros Deseret: Salt Lake City, 1990.77)</p>
<p>Cuando se habla de un hijo, nos referimos a un hijo varón de un padre y una madre. Llamar a Jesucristo el Hijo de Dios está estrechamente relacionado con llamar a Jesús el Primogénito. Además, ser llamado primogénito implica un heredero y la herencia “del liderazgo de la familia. . . A menudo en las Escrituras se habla de esto como derecho de nacimiento” (Diccionario de la Biblia: Primogénito). Ya que Jesús es el Hijo de Dios y el Primogénito, él es, por  lo tanto, heredero de “todo. . . lo que tiene el Padre” (Juan 16:15). Además, Él  “es el primogénito de los hijos espirituales de nuestro Padre Celestial, [y] el Unigénito del Padre en la carne” (Diccionario de la Biblia: Primogénito).</p>
<p>La segunda de estas dos últimas oraciones del Diccionario de la Biblia, que Jesús es el “Unigénito del Padre en la carne”, reitera lo que el Espíritu dice a Nefi, que María es “la madre del Hijo de Dios, según la carne” (1 Nefi 11:18). La frase “según la carne” es interesante. Se especifica que María es la madre mortal de Jesús. Sin embargo, especificando, la frase alude a la existencia de una vida antes de que Jesús recibiera un cuerpo físico. “Nosotros no estamos pensando en el nacimiento virginal”, dijo C.S. Lewis, “Estamos pensando en algo que ocurrió antes que la Naturaleza fuera creada. . . &#8216;Antes de todos los mundos&#8217; Cristo fue engendrado” (Lewis, 157). Se trata esencialmente de una reformulación de la primera afirmación del Diccionario de la Biblia, que Jesús “es el primogénito de los hijos espirituales de nuestro Padre Celestial”.</p>
<p>Pero debido a la definición de “hijo” que se ha definido anteriormente, que un hijo es un hijo varón de un padre y una madre hay otro corolario. La definición de “hijo” significa que durante la Vida Premortal, “antes que la Naturaleza fuera creada”, Jesús, “el primogénito de los hijos espirituales”, debe tener una Madre Celestial, así como un Padre Celestial. Eliza R. Snow, una vez escribió:</p>
<p>Antes te llamaba Padre,<br />
sin saber por qué lo fue,<br />
Mas la luz del evangelio<br />
aclaróme el por qué.<br />
¿Hay en los cielos padres solos?<br />
Clara la verdad está;<br />
La verdad eterna muestra:<br />
madre hay también allá. (Himnos 187)</p>
<p>Para algunos, todo esto será difícil de comprender. Pero, “no hay bien en quejarse de que estas declaraciones son difíciles. El cristianismo alega estar hablándonos de otro mundo, acerca de algo antes del mundo que podemos tocar, oír y ver. Usted puede pensar que la afirmación es falsa, pero si fuera verdadera, lo que nos dice tendría que ser difícil, al menos tan difícil como la física moderna, y por la misma razón” (Lewis, Mero cristianismo 156).</p>
<p>Sin embargo, sólo porque estas declaraciones sean difíciles no significa que sean imposibles de comprender con el estudio y la fe. “Porque todas las cosas son posibles para Dios” (Marcos 10:27).</p>
<p>Sé que no me he acercado a la descripción de todas las maneras (o incluso a una manera) en que Jesús es el Hijo de Dios, pero espero que esta explicación básica invitará al lector a estudiar más profundamente la vida del Salvador  y el “gran&#8230; plan de nuestro Dios” (2 Nefi 9:13).</p>
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