Archive for the ‘Uncategorized’ Categoría

Soy Importante para el Padre Celestial

17 abril 2012

Escrito por Amanda Keating, una estudiante de la UBY, estudiando un volúmen de la escritura conocida como la Perla de Gran Precio, el cual está escrito por profetas; los miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, “los mormones” lo veneran como un texto sagrado. Esta publicación viene de un libro dentro de la Perla de Gran Precio conocido como el Libro de Moisés; es un extracto de la traducción de la Biblia como fue revelado a José Smith el profeta, junio de 1830 – febrero 1831.

El Padre Celestial nos Conoce a Todos

En un libro de las escrituras, conocido como La Perla de Gran Precio, se le mostró el mundo a (más…)

Creo en Cristo: ¿Son Cristianos los Mormones?

17 abril 2012

por Nora Hess

Los miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, frecuentemente apodados “mormones”, son ávidos seguidores de Cristo. Una escritura de El Libro de Mormón, Otro Testamento de Jesucristo, el cual es un registro religioso de un antiguo pueblo nativo que vivió en las Américas por miles de años tanto antes como después del nacimiento de Cristo, lo expresa de esta manera:

Y hablamos de Cristo, nos regocijamos en Cristo, predicamos de Cristo, profetizamos de Cristo y escribimos según nuestras profecías, para que nuestros hijos sepan a qué fuente han de acudir para la remisión de sus pecados (El Libro de Mormón, 2 Nefi 25:26). (más…)

Dios el Padre y el Hombre

16 abril 2012

Escrito por Julia Baker, una estudiante de la BYU, que estudia un volumen de la escritura conocida como la Perla de Gran Precio, el cual está escrito por profetas; los miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, “los mormones” lo veneran como un texto sagrado. Esta publicación viene de un libro dentro de la Perla de Gran Precio conocido como el Libro de Moisés; es un extracto de la traducción de la Biblia como fue revelado a José Smith el profeta, junio de 1830 – febrero 1831.

Nuestra relación con Dios el Padre (más…)

La Segunda Venida de Jesucristo

16 abril 2012

Justo después que Jesucristo ascendiera a los cielos luego de Su resurrección, los ángeles proclamaron a Sus discípulos que Él regresaría nuevamente un día para reinar en la tierra por 1,000 años. Desde entonces hasta este tiempo, los cristianos de todo el mundo han esperado con entusiasmo Su regreso. El período de tiempo que precede al retorno de Cristo es llamado los “últimos días”. Es el tiempo, período específicos en el que ocurrirán los prerrequisitos necesarios para la Segunda Venida.

Los Últimos Días (más…)

Uniéndome a la Iglesia de Cristo: “Después de Mucha Tribulación” (Parte II de II)

16 abril 2012

Janice Le Tellier es miembro de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días y vive en Arizona.

Los Misioneros Mormones Traen la Verdad

Poco después de esa segunda reunión dos buenos misioneros jóvenes SUD se aparecieron en mi puerta, y en mi desesperación decidí escuchar su historia. Sabía instintivamente que debía escucharlos, aunque estaba a la defensiva porque me consideraba a mí misma una cristiana “ortodoxa”, una defensora de la fe entregada alguna vez a los santos. (¡En realidad, hasta este punto no había oído lo que pensaba que era lo que defendía con tanto conocimiento de causa!) No esperaba que la verdad me sea transmitida de esta manera. Mi agenda estaba repleta con nuestra creciente familia, los estudios, las lecturas, arreglar y asistir a reuniones, auxilios médicos, enseñar en la escuela dominical, etc., así que era un poco impaciente con las lecciones con el franelógrafo negro, ya que quería realizar mis preguntas. (más…)

Uniéndome a la Iglesia de Cristo: “Después de Mucha Tribulación” (Parte I de II)

16 abril 2012

Janice Le Tellier es miembro de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días y vive en Arizona.

Buscando la Iglesia de Jesucristo

Y sucedió que rasgó su túnica; y tomó un trozo y escribió en él: En memoria de nuestro Dios, nuestra religión, y libertad, y nuestra paz, nuestras esposas y nuestros hijos; y lo colocó en el extremo de un asta.

Y… fue entre el pueblo, haciendo ondear en el aire el trozo rasgado de su ropa… diciendo:

He aquí, todos aquellos que quieran preservar este estandarte sobre la tierra, vengan con la fuerza del Señor y hagan convenio de que mantendrán sus derechos y su religión, para que el Señor Dios los bendiga (Alma 46:12, 19, 20).

Sin duda el Señor requiere que Su iglesia sea insistente en defender la libertad. El constitucional “principio de libertad… le pertenece a toda la humanidad”, dijo el Señor. En los Estados Unidos muchos se sienten impulsados a hablar por promocionar este gran principio básico y se vuelven activos en ello con el fin de que la Constitución y nuestra república libre puedan perdurar. (más…)

Jesucristo y el Sacramento

16 abril 2012

Al reflexionar sobre mi juventud, recuerdo participar de la Santa Cena (Sacramento) en La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (inadvertidamente llamada la Iglesia “Mormona” por los medios de comunicación). Los hombres jóvenes, que poseían el sacerdocio de Dios, bendecían el pan partido y luego lo pasaban a la congregación; luego bendecían el agua y de la misma manera pasaban los pequeños vasos a aquellos que estaban presentes. También recuerdo a mi madre sabiamente hacer a un lado mis crayones y alcanzarme un libro de imágenes para que pueda ver imágenes de Jesús durante este momento sagrado. (más…)

Acerca de Dios: Él es amoroso

16 abril 2012

Los huracanes rugen y los tsunamis inundan, matando gente y destruyendo hogares. Los dictadores oprimen a sus pueblos; niños indigentes mendigan en las calles de las principales ciudades en todo el mundo. Seres queridos mueren y los miembros de las familias sufren. Si Dios es amoroso, podríamos preguntar, ¿por qué hay sufrimiento en el mundo?

Dios mismo ha respondido a estas preguntas en las escrituras. En cada momento de cada día, Él nos recuerda:

¿Acaso se olvidará la mujer de su niño de pecho y dejará de compadecerse del hijo de su vientre? Pues, aunque se olviden ellas, yo no me olvidaré de ti.

He aquí que en las palmas de mis manos te tengo grabada… (Isaías 49:15-16). (más…)

Primeros Principios y Ordenanzas del Mormonismo

4 julio 2009

Los mormones describen cuatro pasos para llegar a ser miembros del reino de Dios, y ellos se refieren a estos como los primeros principios y ordenanzas del evangelio. Ellos forman los cimientos de una relación de un mormón con Dios y Jesucristo, y fijan las bases para su calidad de miembro en la iglesia.

Estos principios son descritos en un documento llamado, “Los Artículos de Fe”. Los artículos de fe son trece creencias centrales de la iglesia. El primero establece, “Creemos en Dios, el Eterno Padre, y en Su Hijo, Jesucristo, y en el Espíritu Santo.” Esto es importante para comprender los cuatro principios, y es seguido por declaraciones de responsabilidad personal por las acciones y sobre la Expiación de Cristo.

Los primeros principios se listan como el cuarto Artículo de Fe. Éste declara: “Creemos que los primeros principios y ordenanzas del Evangelio son: Primero, Fe en el Señor Jesucristo, segundo, Arrepentimiento; tercero, Bautismo por inmersión para la remisión de pecados; cuarto, Imposición de manos para conferir el don del Espíritu Santo.” Estos principios están organizados en el orden en que deben recibirse. Cada uno se edifica en los otros.

El primer principio de fe. Fe es creer en algo que no se puede ver y de lo que no se tiene prueba física. Alma, un profeta de la antigüedad del Libro de Mormón, dio el clásico sermón de fe. En él, él explicó: “Pues como dije acerca de la fe, que no era un conocimiento perfecto, así es con mis palabras. No podéis, al principio, saber a la perfección acerca de su veracidad, así como tampoco la fe es un conocimiento perfecto. Mas he aquí, si despertáis y aviváis vuestras facultades hasta experimentar con mis palabras, y ejercitáis un poco de fe, sí, aunque no sea más que un deseo de creer, dejad que este deseo obre en vosotros, sí, hasta creer de tal modo que deis cabida a una porción de mis palabras. (Alma 32:26-27)

De Alma, aprendemos que aún el más débil rayo de luz de fe, aún un deseo de creer, es suficiente para comenzar, y que podemos utilizar esa esperanza o rayito de luz para empezar el proceso de desarrollar una relación personal con Dios y con el Salvador.

El Segundo principio del evangelio es el arrepentimiento. Una vez que tenemos fe y un fuerte amor por Dios, empezamos a sentir pesar por todas las cosas que hicimos mal antes de que obtuviéramos nuestra fe. Este pesar proporciona un lugar de inicio para el arrepentimiento. El proceso de arrepentimiento involucra un pesar verdadero por el pecado, no solamente por las consecuencias del pecado. En seguida, la persona debe hacer una restitución por sus pecados, disculpándose con todos aquellos a los que resultaron heridos y tratar de hacer las cosas bien tanto como fuera posible. El siguiente paso es dirigirse a Dios, pidiendo Su perdón. Finalmente la persona debe abandonar el pecado, nunca volver a cometerlo. Si el pecado se repite, el proceso se inicia de nuevo hasta que finalmente se haya ganado dominio sobre ese aspecto de su vida.

Después de que ha ganado fe y pasado por el proceso de arrepentimiento, él puede empezar a evaluar su vida confrontándolos con los principios del evangelio. Una vez que ha logrado un nivel de testimonio y obediencia, y se ha arrepentido totalmente, puede ser bautizado. Este es el tercer paso de los cuatro principios críticos y ordenanzas. El bautismo mormón sigue el ejemplo del propio bautismo del Salvador, el que se realiza por inmersión total. Esta inmersión representa la muerte y resurrección del Salvador, así como también una limpieza del alma. El bautismo debe ser realizado por una persona que tiene la autoridad para hacerlo, así como Jesús fue a Juan el Bautista, que estaba autorizado para bautizar.

Durante el bautismo, la persona hace convenios con Dios. Un convenio es una promesa de ambas partes, el hombre y Dios, siendo Dios el que impone las condiciones. Él se compromete a tomar el nombre del Salvador y guardar los mandamientos de Dios. Los mormones no bautizan a nadie antes de los ocho años de edad, puesto que se debe tener la edad suficiente como para responsabilizarse de sus pecados y de comprender qué se está comprometiendo a cumplir.

El cuarto paso en este proceso es recibir el don del Espíritu Santo. Todas las personas tienen el Espíritu de Cristo para que los guíe y puedan recibir ministración del Espíritu Santo. Sin embargo, una vez que la persona ha recibido formalmente el Don del Espíritu Santo, lo puede tener consigo todo el tiempo, mientras viva en dignidad para tenerlo. Este don la ayuda a discernir la verdad de la falsedad, lo correcto de lo incorrecto, seguridad del peligro. Este don se administra por un poseedor digno del sacerdocio con autoridad para conferirlo. Al mismo tiempo, se confiere la calidad de miembro en La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (llamados con frecuencia los mormones).

Otras ordenanzas ocurrirán en la vida de los miembros, y por supuesto, existen muchos otros principios por los que los mormones rigen sus vidas, pero estos conforman el fundamento de todo los otros.

El Nacimiento de Jesucristo: Un Mensaje de Su Amor

11 abril 2009

El Nacimiento de Jesucristo: Un Mensaje de Su Amor
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Pastores Modernos: Un Mensaje de Navidad para los Padres escondido en la Historia del Nacimiento del Salvador.

Pastores acatando el llamado a través del Campo
Hace varios años, descubrí algunos detalles pertinentes respecto a la vida rigurosa y devota de los antiguos pastores. Lamento no poder encontrar su fuente. De repente alguno de ustedes reconocerá los pasajes y me pueda informar de su origen. Conforme ponderaba esos detalles a la luz del acontecimiento del nacimiento del Salvador, un mensaje divino dirigido a los padres parecía iluminarse a sí mismo. Lo comparto con ustedes en toda su tierna simplicidad y les deseo una Feliz Navidad.
Imaginen la vida de un pastor de hace dos mil años, apastando sus rebaños en la noche— una vida dura y solitaria enmarcada en los flecos de una tierra cultivada.

Por lo general, los pastores de una condición modesta poseían una manada pequeña o eran contratados para trabajar para alguien. Los ladrones y los depredadores naturales como los lobos, leones, y las hienas en el desierto, representaban un peligro real y constante a su estilo de vida.

Imagínelos, luego, vestidos en capas de lana o de piel de oveja trabajada en casa llevando armas simples para proteger sus cargas, las manadas que amaban: “un arnés de pelo de cabra para lanzar piedras; un mazo de madera de 30-pulgadas con clavos incrustados.”

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