Archivo para esta ‘Historiadores bíblicos’ categoría

¿Qué dice Tácito acerca de Jesús y los primeros cristianos?

Martes, Marzo 11th, 2008

Anales de Tácito es mejor conocida por su recuento del gran incendio en el año 64 d.C. en Roma. Nerón, al buscar chivos expiatorios, se aprovechó de la creciente impopularidad de los cristianos y de sus propias expectativas de una destrucción del mundo “por fuego”, acusándolos de incendio premeditado. Él inició una breve persecución local que culminó en el asesinato de muchos cristianos. En cuanto a los cristianos, Tácito escribió brevemente: “Para este propósito él castigó, con exquisita tortura, una raza de hombres detestada por sus prácticas de maldad, por vulgar denominación comúnmente llamados cristianos. El nombre se deriva de Cristo, quien en el reinado de Tiberio, sufrió bajo Poncio Pilato, el procurador de Judea. En este caso la secta, de la cual Él fue el fundador, recibió un golpe que, durante un tiempo, contuvo el crecimiento de una peligrosa superstición; pero se reavivó poco después, y proliferó con recrudecido vigor, no sólo en Judea, la tierra que lo vio nacer, sino incluso en la ciudad de Roma” (Annals (Anales) 15:44).

  • Share/Bookmark

¿Quién es Tácito?

Martes, Marzo 11th, 2008

Cornelio Tácito, nacido alrededor del año 56 d.C., fue de una, relativamente nueva, familia senatorial. Su primitiva carrera política se desarrollaba bajo los emperadores Vespasiano, Tito y Domiciano de la dinastía Flavia. Él sobrevivió con éxito a las purgas del Senado del reinado de Domiciano, teniendo incluso un alto cargo en virtud de él, y luego recibió el consulado sufecto en el reinado del “buen” emperador Trajano. Después de este tiempo, el continuó hacia una productiva carrera literaria, escribiendo una biografía del suegro de Tácito, un estudio etnográfico de los alemanes, un tratado sobre oratoria, y dos obras históricas notables, las cuales sobreviven sólo en fragmentos.

La primera de ellas, Historias, se inició con la guerra civil que siguió a la caída del emperador Nero, y también examinó la subida de los Flavios. Contiene información importante acerca de la revuelta judía, el recuento del mando de los Vespasianos en la fase inicial de la reconquista romana de Judea y su propia proclamación como emperador por sus legiones mientras servía en ese lugar. Historias luego procede a describir el sitiado de Jerusalén por Tito, aunque el recuento de Tácito se interrumpe antes de su conclusión.

La segunda obra histórica de Tácito, Anales, abarca un período anterior, el de los emperadores Julio Claudianos después de Augusto. Las porciones sobrevivientes cubren partes de los reinados de Tiberio y de Nero. Muchas de las nuevas familias senatoriales del imperio crearon un adjunto nostálgico para la “república libre” antes de Augusto, y Tácito no fue una excepción. Él admiró a Augusto murmurando, pero fue crítico de sus sucesores y se centró en los conflictos entre los emperadores y la clase senatorial. Tenía una particular antipatía hacia Tiberio, quien le recordaba las incomodidades con Domiciano, cuyo reinado fue impopular con Tácito y otros senadores.

  • Share/Bookmark

¿Quién es Josefo?

Martes, Marzo 11th, 2008

Josefo ben Matías ha-Cohen, comúnmente conocido como Josefo, fue un judío, nacido en el año 37 d.C. en el seno una familia de la aristocracia sacerdotal. Su lengua materna fue el arameo, aunque habría también conocido el hebreo bien, y todos sus escritos que perduraron están en griego. En diferentes épocas, sus intereses religiosos le llevaron a estudiar o afiliarse con los saduceos, los esenios y los fariseos, las tres principales facciones judías. Siendo un general durante los primeros días de la revuelta judía de los años 66-73 d.C., fue capturado por los romanos en el sitio de la ciudad de Jotapata en Galilea y cambió rápidamente de bando, convirtiéndose en un servidor del futuro emperador Vespasiano de la dinastía Flavia, recibiendo la ciudadanía romana, y tomando el nombre de Flavio Josefo.

Sus obras literarias incluyen Guerra Judía, Antigüedades Judías, Contra Apion y una autobiografía. Las dos primeras son frecuentemente leídas por estudiantes de la Biblia debido a la información que proporcionan acerca de la historia judía y los acontecimientos que rodean la vida de Cristo y los apóstoles. Guerra Judía, sin embargo, es principalmente una obra de historiografía clásica y debe evaluarse como tal. En ella, Josefo buscó explicar por qué Dios permitió a los romanos derrotar a los judíos y destruir el templo. En retrospectiva, Josefo vio la rebelión en gran parte como resultado de las acciones de los revolucionarios políticos a quienes él veía como poco más que bandidos y quienes fueron hostiles a la propia clase de Josefo, la aristocracia judía. Josefo también trató de defender a sus propios patrones, los emperadores de la dinastía Flavia, Vespasiano y Tito, sugiriendo, por ejemplo, que cuando Tito capturó Jerusalén en el año 70 d.C., él quería dejar el templo intacto, pero un soldado romano, actuando por su cuenta, tiró una tea ardiente al santuario. Las famosas últimas palabras que Josefo puso en la boca de Eleazar en Masada es un típico discurso retórico, y del suicidio de los zelotes, hay paralelos en la historiografía griega y romana.

En años posteriores, Josefo sintió la necesidad de defender la reputación y el estatus del pueblo judío. Antigüedades Judías parece ser un subgénero de historia, a veces llamado “historiografía apologética”, un tipo de escritura de la historia que busca defender y explicar su sujeción a una cultura mayor y dominante. En ella, Josefo destaca la antigüedad del pueblo judío y la nobleza de sus tradiciones. Las últimas secciones de este trabajo, que cubre algo del mismo material que se encuentra en Guerra Judía, representan a menudo estos episodios de un manera muy diferente. En consecuencia, a pesar de que muchos lectores de hoy tienden a aceptar sus obras de un modo acrítico, debemos recordar cómo sus obras cambiaron con el tiempo como resultado de las cambiantes circunstancias políticas y personales.

  • Share/Bookmark