El poder redentor de la Expiación
4 junio 2008La Caída de Adán trajo al mundo tanto muerte física, que es la separación del espíritu del cuerpo (Santiago 2:26), como muerte espiritual, que es la separación de Dios o alienación de las cosas pertenecientes a Dios (Alma 12:32). La Expiación de Jesucristo nos redime, o nos rescata, de los efectos de la Caída. Bruce R. McConkie enseñó que hay dos clases de “redención”: condicional e incondicional. (Doctrina Mormona, 2ed, Bookcraft, 1966, 623)
La redención incondicional proporciona dos dones gratuitos a la humanidad. El primer don incondicional es que todos aquellos que alguna vez tienen o tendrán vida en la mortalidad serán redimidos de la muerte física mediante la Resurrección, porque Jesús “gustó de la muerte por todos” (Hebreos 2:9). Juan registró el propio testimonio del Salvador que “vendrá la hora cuando, los que hicieron lo bueno, saldrán a resurrección de justos; mas los que hicieron lo malo, a resurrección de injustos”. (Versión inspirada, Juan 5:29) (más…)



