Archivo para esta ‘Enseñanzas de Jesucristo’ categoría

Nuestras apremiantes necesidades

Miércoles, Julio 9th, 2008

En medio de nuestra difícil situación de mortales tenemos necesidades, incluso necesidades apremiantes. La primera es por un mentor, un ejemplo, alguien que haya estado no sólo en un camino similar, sino en uno mucho peor. Una persona que pueda mostrarnos lo que tenemos en nosotros para hacer y llegar a ser. Una persona que sea capaz de decirnos sin hipocresía: “¿Qué clase de hombres habéis de ser? En verdad os digo, aun como yo soy”. (3 Nefi 27:27)

En segundo lugar, necesitamos una persona que conozca las alturas y profundidades de nuestras flaquezas, nuestras tonterías, nuestros fracasos, sin importar cuán extremos sean. Él no deberá ser ajeno a nuestras imperfecciones evidentes, inmadurez y rebeliones. Necesitamos a alguien que conozca de primera mano todas estas debilidades terrenales. Y como un médico de la mente y el cuerpo, deberá conocer los antídotos para los venenos que hemos heredado y en los que nos hemos imbuido.

En tercer lugar, necesitamos a una persona que actúe en nuestro nombre, no por compulsión ni a regañadientes, sino por verdadero interés, enraizado en el amor - un constante y firme amor. De lo contrario, ¿cómo podemos confiar en él? ¿Cómo podemos estar seguros de que en algún momento no nos va a abandonará, no irá por su propio camino, no nos decepcionará?

En cuarto lugar, cuando estemos en conflicto con la ley y estemos luchando con las consecuencias de ello, incluyendo la culpa y el tormento, necesitamos, de hecho anhelamos, un juez justo y sabio. Pero también queremos que sea misericordioso: alguien que tenga el derecho, la autoridad, la capacidad de salvarnos de las amenazas de esclavitud y de lo complicado de nuestros malos actos. Él debe estar dispuesto, sea cual sea la sentencia de los demás, a utilizar sus propios recursos para absolvernos de pagar una pena severa, de hecho, a intervenir en nuestro nombre, incluso si eso significa que él mismo tenga que pagar la pena. Lo más notable de todo, es que él debe estar dispuesto a hacer lo mismo por aquellos a quienes hemos herido, maltratado, engañado.

¿Hay alguna persona en el universo que reúna las condiciones para dichos múltiples papeles? Sólo una.

Truman G. Madsen, Our Desperate Needs (Nuestras apremiantes necesidades), The Gift of the Atonement (El Don de la Expiación), Deseret Book, 2004, p 10-11.

¿Qué contribuciones únicas sobre Jesús se hallan en el Evangelio de Lucas?

Miércoles, Julio 9th, 2008

Lucas es el Evangelio más largo de los cuatro y casi la mitad del material en Lucas es único en su Evangelio, brindando información adicional sobre Jesús.

El Evangelio de Lucas es la primera mitad de un trabajo de dos partes (Lucas - Hechos). El Evangelio informa al lector lo que dijo e hizo Jesús y Hechos revela lo que Jesús hizo a través del Espíritu Santo después de Su ascensión -una historia continua que debía leerse junta.

Lucas contiene una amplia descripción de nacimiento, destacando la historia de Elizabeth y María (Lucas 1) y es el único Evangelio que registra la historia de Jesús yendo a Jerusalén cuando tenía doce años (Lucas 2:41-50). Al igual que Mateo, el Evangelio de Lucas ofrece una discusión detallada de la tentación en el desierto (Lucas 4:1-13). Además, Lucas brinda más parábolas que los otros Evangelios, entre ellas algunas de las historias más memorables de Jesús, como el Buen Samaritano y el Hijo Pródigo (Lucas 10:30-37; 15:11-32). (más…)

Jesús se compadeció de nuestras debilidades

Miércoles, Julio 9th, 2008

Fue necesario, cuando el Salvador estuvo sobre la tierra, que fuese tentado en todo, como nosotros, y pudiese “compadecerse de nuestras debilidades” (Hebreos 4:15) para comprender las debilidades y la fortaleza, las perfecciones y las imperfecciones de la pobre y caída naturaleza humana. Y una vez que hubo llevado a cabo lo que vino a efectuar en el mundo, una vez que hubo lidiado con la hipocresía, la corrupción, la debilidad y la imbecilidad del hombre, que se vio enfrentado con la tentación y con las tribulaciones en todas sus diversas formas, y que hubo vencido, vino a ser “fiel sumo sacerdote” (Hebreos 2:17), para interceder por nosotros en el reino sempiterno de Su Padre.

Él sabe cómo considerar y establecer el valor apropiado de la naturaleza humana, porque estuvo en la misma posición en que nosotros estamos; sabe sobrellevar nuestras debilidades y flaquezas, y puede comprender con exactitud la intensidad y la fuerza de las aflicciones y de los problemas con que el hombre tiene que enfrentarse en este mundo; y así, por Su compasión y experiencia, puede sobrellevarlas con paciencia.

Enseñanzas de los Presidentes de la Iglesia, John Taylor, 59.

Nuevas criaturas en Cristo

Miércoles, Junio 4th, 2008

Pablo enseñó que venir a Cristo es entrar a un nuevo reino de existencia, un reino espiritual. Es abandonar la muerte y venir a la vida, expulsar la maldad y la oscuridad y aprender a andar en rectitud y luz. Pablo preguntó a los romanos: “¿O ignoráis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte? Fuimos, pues, sepultados juntamente con él para muerte por medio del bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en renovación de vida. Porque si fuimos plantados juntamente en él a semejanza de su muerte, así también lo seremos a la de su resurrección; sabiendo esto, que nuestro viejo hombre juntamente fue crucificado con él, para que el cuerpo del pecado sea deshecho, a fin de que no sirvamos más al pecado” (Romanos, 6:3-6).http://elcristo.org/wp-includes/js/tinymce/plugins/wordpress/img/trans.gif (más…)

El poder redentor de la Expiación

Miércoles, Junio 4th, 2008

La Caída de Adán trajo al mundo tanto muerte física, que es la separación del espíritu del cuerpo (Santiago 2:26), como muerte espiritual, que es la separación de Dios o alienación de las cosas pertenecientes a Dios (Alma 12:32). La Expiación de Jesucristo nos redime, o nos rescata, de los efectos de la Caída. Bruce R. McConkie enseñó que hay dos clases de “redención”: condicional e incondicional. (Doctrina Mormona, 2ed, Bookcraft, 1966, 623)

La redención incondicional proporciona dos dones gratuitos a la humanidad. El primer don incondicional es que todos aquellos que alguna vez tienen o tendrán vida en la mortalidad serán redimidos de la muerte física mediante la Resurrección, porque Jesús “gustó de la muerte por todos” (Hebreos 2:9). Juan registró el propio testimonio del Salvador que “vendrá la hora cuando, los que hicieron lo bueno, saldrán a resurrección de justos; mas los que hicieron lo malo, a resurrección de injustos”. (Versión inspirada, Juan 5:29) (más…)

¿Qué enseñó Jesús sobre la Ley de Moisés?

Miércoles, Junio 4th, 2008

El Nuevo Testamento describe a José y María, la madre de Jesús, como judíos atentos (Lucas 2:22-24). Lucas revela que Jesús fue criado según las costumbres del pueblo (Lucas 2:41-42). Asumimos, por lo tanto, que Jesús respetaba la Ley de Moisés como un hijo obediente y creyente de la Ley.

Durante su ministerio mortal, Jesús a menudo citaba las Escrituras judías - la Ley, los Profetas y los Salmos (Lucas 4:4, 8, 12). Durante su famoso Sermón del Monte, Jesús enseñó: “No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir. Porque de cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo se haya cumplido” (Mateo 5: 17-18)

Como otros líderes y maestros religiosos judíos de su época, Jesús desafió al pueblo de Israel a vivir lo fundamental y el propósito de la Ley de Moisés; condenando la hipocresía (Mateo 15: 3-9). (más…)

Encontrando paz en Jesucristo

Miércoles, Junio 4th, 2008

Jesucristo es el autor de la paz, el Príncipe de Paz. En este laboratorio de aprendizaje que es la mortalidad, descubrimos que la paz llega cuando Jesucristo ocupa un primer lugar en nuestras vidas. Nos damos cuenta que Él vive, que verdaderamente pagó el precio de nuestros pecados, nuestra poca visión y nuestra debilidad, mediante el sufrimiento personal por cada uno de ellos, y que Él se ha convertido en nuestro Abogado con el Padre gracias a Su sacrificio expiatorio, para facultarnos, elevarnos, salvarnos y redimirnos. Él solo puede traer la paz a nosotros mediante el don de Su Espíritu. (más…)

¿Qué escrituras conoció Jesús?

Miércoles, Marzo 12th, 2008

Las escrituras judías (la Biblia hebrea o Antiguo Testamento) no se terminaron en su forma actual hasta el final del período del Nuevo Testamento, cerca al año 90 d.C. Antes de este tiempo, diversos grupos o sectas judías sostenían diferentes puntos de vista acerca de cuáles de los escritos judíos eran autorizados. Prácticamente todos los grupos aceptaron los cinco libros de Moisés, conocidos como la Ley (Torá). Sin embargo, los fariseos, a diferencia de los saduceos, también aceptaron los libros que constituyen los “Profetas” y los “Escritos”, libros tales como Ester, los Salmos, y Job. Jesús se refiere a esta división tripartita, la Ley, los Profetas y los Salmos, durante una aparición posterior a la resurrección (véase Lucas 24:44). (más…)

¿Quién fue Juan el Bautista?

Martes, Marzo 11th, 2008

Juan el Bautista nació en el seno de unos padres justos y devotos de linaje sacerdotal en un pequeño pueblo de Judea, tradicionalmente identificada como Ein Karem, un moderno suburbio de Jerusalén. Desempeñó un papel singular a principios del ministerio de Jesús. Cada evangelio proporciona información detallada sobre el ministerio de Juan como un profeta, predicador, persona que bautizaba, y testigo en el desierto de Judea al este de Jerusalén, que culminó con el bautismo de Jesús en el río Jordán. Además, cada autor de evangelio destacó algunos aspectos de la vida de Juan, proporcionando un contexto para cada uno de los autores testigos de Jesús.

Juan predicó el arrepentimiento y el bautismo, fue un fuerte crítico de los fariseos y saduceos, profetizó de uno “más poderoso que [él], cuyos zapatos no [fue] digno de llevar» (Mateo 3:11), y señaló a Jesús como el “Cordero De dios “(Juan 1:36). Lucas sólo, sin embargo, da detalles del nacimiento de Juan y de su infancia (cf. Lucas 1 y 2). (más…)

¿Qué es una parábola?

Lunes, Marzo 10th, 2008

Una parábola, literalmente, es una comparación (griego parabole), que relaciona la esencia de las cosas en lugar de las formas en que las cosas existen en realidad. Por esa razón, las parábolas trascienden los límites de tiempo y tienen sentido en un mundo siempre tan cambiante. El Nuevo Testamento utiliza una definición más flexible de una parábola, en comparación con el sentido más restringido que tenían los pensadores griegos. En lugar de ello, una “parábola” en el Nuevo Testamento puede describir una larga metáfora, una alegoría, o una verdadera parábola narrativa. El Nuevo Testamento sigue de cerca la tradición establecida en la escrituras judías (hebreo o del Antiguo Testamento) que una parábola es todo lo que compara dos objetos entre sí. “¿Cómo puede Satanás echar fuera a Satanás?” como una parábola (Marcos 3:23), mientras que se utiliza la misma terminología para hablar de la Parábola del Sembrador. (más…)